La Carrera Solidaria de Eurocaja Rural celebra el 4 de octubre una nueva edición en Toledo
Una meta que va más allá de la carrera
La Carrera Solidaria contra la ELA de Fundación Eurocaja Rural encara una nueva edición con el reto de seguir convirtiendo cada paso en apoyo para las personas afectadas por la Esclerosis Lateral Amiotrófica y sus familias. La cita será el próximo 4 de octubre en Toledo, bajo el lema ‘Contra la ELA, cada paso cuenta’, y volverá a mantener su carácter 100 % solidario.
La iniciativa nació en 2013 para apoyar a diferentes colectivos y, desde 2022, centra sus esfuerzos en la lucha contra la ELA. Con el paso de los años, la prueba ha ampliado su participación y su alcance territorial hasta convertirse en una convocatoria con presencia de participantes procedentes de distintos puntos de España. En 2025 superó los 5.300 inscritos y alcanzó una recaudación récord de 103.400 euros.
El presidente de la Fundación Eurocaja Rural considera que esas cifras son, sobre todo, una muestra de la implicación de ciudadanos, empresas e instituciones. “Lo verdaderamente importante es lo que representan esas cifras, miles de personas, empresas e instituciones unidas para mejorar la vida de quienes conviven con la ELA”, explica.
Diez asociaciones beneficiarias
Uno de los principales cambios de esta edición es la ampliación del número de entidades beneficiarias hasta diez asociaciones procedentes de diferentes comunidades autónomas. Entre ellas se encuentran ELA CLM-AdELAnte, adELA Comunidad de Madrid, ELA Castilla y León, adELA Comunidad Valenciana, ELA Región de Murcia, ARAELA Aragón, canELA Cantabria, VencELA La Rioja, ELA Andalucía y ELA Extremadura.
La Fundación defiende que esta ampliación permite reforzar el carácter nacional de la carrera y extender la ayuda a más territorios. “La ELA no entiende de fronteras territoriales”, señala su presidente.
La totalidad de los fondos recaudados se destinará a estas asociaciones para respaldar los proyectos que desarrollan con las personas afectadas, sus familias y cuidadores. Las entidades también podrán orientar estos recursos hacia las necesidades prioritarias de cada territorio, en ámbitos como la atención, la sensibilización y la investigación.
Una carrera para todos
El lema de esta edición pretende poner el acento en que cualquier forma de participación contribuye a la causa. “Cuenta quien corre, quien camina, quien se inscribe en la modalidad virtual, quien colabora con el Dorsal Cero, quien ofrece su ayuda como voluntario o quien contribuye a difundir la iniciativa”, apunta Javier López.

La convocatoria incluye carreras de 10 y 5 kilómetros, marcha popular, pruebas infantiles, modalidad virtual y Dorsal Cero, lo que permite participar tanto presencialmente como desde cualquier otro punto. Las inscripciones permanecen abiertas hasta el 30 de septiembre. Las modalidades generales tienen un precio de 14 euros y las carreras infantiles, de 12 euros, mientras que también existe la posibilidad de colaborar mediante el Dorsal Cero.
La organización busca así que la prueba no quede limitada al ámbito deportivo. “Esta no es una carrera reservada únicamente a deportistas. Es una gran jornada de convivencia, empatía y solidaridad en la que queremos que pueda participar todo el mundo”, afirma.
Toledo como punto de encuentro
La salida y la meta estarán situadas en la calle Méjico, 2, sede de los Servicios Centrales de Eurocaja Rural y su Fundación. Toledo volverá a ejercer así como punto de encuentro de participantes procedentes de distintos lugares, aunque la iniciativa mantiene una clara vocación nacional.
Para el presidente de la Fundación, la ciudad tiene además un componente especial por ser el lugar donde nació la entidad y donde se encuentran sus Servicios Centrales.
La carrera busca también mantener la conversación sobre la ELA más allá de la propia jornada deportiva. Según los datos aportados por la Fundación, la edición anterior superó 1,7 millones de impresiones en redes sociales, además de contar con la participación y respaldo de rostros conocidos de diferentes ámbitos.
“La visibilidad es esencial para conocer lo que implica esta enfermedad, comprender las necesidades de las familias y conseguir que la ELA permanezca en la agenda pública durante todo el año”, sostiene.
“Cada inscripción es mucho más que un dorsal”
Al recordar las anteriores ediciones, el presidente de la Fundación sitúa entre los momentos más especiales la salida de la carrera, cuando miles de personas se reúnen con un mismo objetivo.
“Ver reunidas a miles de personas, familias enteras, niños, corredores, voluntarios, asociaciones, empresas e instituciones, personas que padecen la enfermedad, cuidadores y responsables de las entidades beneficiarias, todas con la misma camiseta y compartiendo un mismo objetivo, es difícil de describir”, explica.
A su juicio, el contacto mantenido durante estos años con las personas afectadas y sus familias también ha permitido conocer de cerca una realidad que todavía necesita mayor visibilidad. “Hemos aprendido mucho sobre fortaleza, dignidad y capacidad de superación”, afirma.
El presidente de la Fundación considera que se ha avanzado en el conocimiento social de la ELA, aunque “todavía queda mucho camino por recorrer”, especialmente para comprender el impacto de la enfermedad sobre las familias y las personas cuidadoras.
De cara a la próxima edición, el objetivo no se centra únicamente en superar las cifras anteriores. “Siempre existe margen para crecer, pero nuestro objetivo no consiste únicamente en superar cifras. Queremos crecer en concienciación, alcance territorial, compromiso social e impacto real”, señala.

Por ello, el mensaje que traslada a quienes todavía dudan si participar es claro: “No hace falta ser un gran deportista, porque se puede correr, caminar o participar desde cualquier punto de España”. Y resume el significado de la convocatoria en una idea: “Cada inscripción es mucho más que un dorsal, es una declaración de apoyo a quienes conviven con la ELA”.