Las Noches Acústicas de Cabanillas cierran su sexta edición "mirándose al ombligo"

30/05/2026 - 12:57 Redacción

El ciclo de las Noches Acústicas de Cabanillas ofreció este viernes 29 de mayo la última entrega de su sexta edición. La jornada de clausura se desarrolló mediante un concierto de fusión musical a cargo del dúo madrileño Ombligo, una formación que transita por la confluencia de la música balcánica, el jazz y el manouche, combinando composiciones instrumentales y temas vocales de alta calidad estética.

El proyecto musical, integrado por Anika Sobrino (voz, violín y ukelele) y Ángel Cáceres (guitarra y coros), construye una propuesta difícil de clasificar que parte del género jazzístico con evocaciones al manouche francés y a estructuras sonoras de los Balcanes. En sus piezas instrumentales de autoría propia se añaden trazas sutiles de swing, música clásica y rock progresivo, alternando la originalidad técnica con versiones de composiciones ajenas.

Ante una notable afluencia de público en la Casa de la Cultura, la actuación de la banda destacó por su virtuosismo instrumental. Los componentes ejecutaron sus piezas con técnicas particulares, mezclando las líneas melódicas con juegos sonoros basados en pizzicatos, efectos de distorsión y percusiones directas sobre la estructura de la guitarra, el violín y el ukelele para consolidar una propuesta de perfil ecléctico.

El repertorio de la formación madrileña exhibió complejidad técnica, caracterizada por constantes variaciones de ritmo y acordes poco convencionales, manteniendo una línea festiva y optimista en composiciones como Mi muñeco me dice cosas, Mosquito o Nómada. Asimismo, se interpretaron versiones cantadas por Sobrino, entre las que sobresalieron Nos ocupamos del mar —pieza de Javier Krahe que popularizó el músico seguntino Alberto Pérez en la etapa del colectivo La Mandrágora— y el bolero Encadenados, popularizado por Luis Miguel, configurando una puesta en escena de precisión técnica, desenfado y sensibilidad de carácter viajero.

De forma previa, la apertura de la jornada corrió a cargo de los músicos locales Emitaki y Los Korremundos. El quinteto de rock de raíces clásicas está compuesto por Emilio Takikardia como líder de la formación junto a los instrumentistas el Buji, René, el Rezo y el Teje, todos ellos profesionales de amplia trayectoria en el sector musical.

La banda desplegó una propuesta adscrita al espíritu directo y combativo del punk, con textos de naturaleza reivindicativa centrados en causas de justicia social. Este formato de rock de barrio, habitualmente ligado a escenarios populares y locales de ensayo, se adaptó al espacio del teatro cabanillero, lo que supuso el debut del líder del grupo en un escenario de dichas características institucionales ante un público volcado con la propuesta local. El grupo interpretó un programa de cinco canciones definidas por guitarras rápidas, ritmos de métrica urgente y actitud escénica clásica del género.

Paralelamente, la programación cultural de la noche incluyó una exposición de artes plásticas en la cafetería de la Casa de la Cultura, protagonizada por las creaciones de Ñaavid.

Aunque el sexto ciclo acústico concluye formalmente con esta fecha, la organización ha confirmado una prolongación programática para el próximo viernes 26 de junio. El evento se transformará en una Noche eléctrica y se trasladará a la Plaza del Pueblo con la presencia de Corizonas, el proyecto musical surgido en 2010 a partir de la unión de las bandas Los Coronas y Arizona Baby. La apertura de dicho concierto en el espacio público será realizada por la solista local Eva Ryjlen.

Ombligo

Emitaki y los Korremundos