40 años del mayo del 68

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Cuando faltan pocos días para el mes de mayo, han comenzado las rememoraciones de aquel fenómeno político y social que fue el mayo del 68, denostado con saña y recordado al mismo tiempo con admiración y nostalgia, sin cuya irrupción espontánea no se entendería probablemente la posterior evolución intelectual y material de Europa.
Una de las grandes innovaciones irreversibles que ahora comienza a recordarse en artículos y análisis retrospectivos fue la revolución sexual. "Haz el amor y no la guerra" fue la consigna hippy. La revuelta contestataria del 68, contra la burguesía, el capitalismo y los totalitarismos, permitió blandir la bandera de la libertad, empezando por la del propio cuerpo. La sexualidad debía ser libre o no ser, aunque para ello hubiera que abrazar la promiscuidad, improvisar unos nuevos estereotipos o participar en orgías con más o menos estupefacción. Pero cuarenta años después de aquella primavera del amor libre, las relaciones de pareja siguen marcadas por las formas tradicionales, los celos se cobran víctimas, la juventud basa las relaciones en la posesión y el sexo de pago está en su mayor apogeo. ¿Qué fracasó en aquella revolución sexual más allá de la irrupción del sida, que aparecería poco después, como una maldición bíblica, para reforzar las pulsiones más conservadoras? Hemos vuelto al origen, pero nada volverá a ser como antes.