¡A un panal de rica miel…!

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EL COMENTARIO
JESÚS BLANCO - Periodista
Para acudir a Pastrana y darse una vuelta por sus maravillosos callejones o tomarse un pinchito no hace falta ninguna excusa. Basta con subir al coche y en media hora, sin darnos cuenta, estamos allí. Pero como sé que hay muchos perezosos de pensamiento a los que les cuesta arrancar y salir de casa así por las buenas, vamos a buscar algún motivo para animar.
Hoy vuelve a Pastrana, como cada año, lo mejor del sector apícola, la feria de la colmena y todos sus derivados. La Feria Apícola de Castilla la Mancha cumple 27 años. Se nos va haciendo mayor, pero todavía sigue en casa y camina de la mano de su padre, don José Luis Herguedas, alma, vida y corazón de este evento. Hay que ver lo que ha luchado y sigue luchando este buen hombre para que la Feria siga adelante y vuelva cada año a Pastrana por encima de todo, por encima de crisis económicas, por encima de enfermedades de la colmena, por encima del bien y del mal y lo que es más difícil todavía, por encima de convocatorias electorales y enfrentamientos políticos.
Las abejas, las flores, no entienden de política. Entienden de clima y cuando es adverso sufren, lo pasan mal e incluso mueren. En un sector tan sensible al entorno, las consecuencias del denominado cambio climático pueden ser letales y hay muchas teorías que dicen que si las abejas mueren morirán las plantas porque la polinización, la reproducción de las especies vegetales, habrá perdido a su mejor aliado, se habrá roto la cadena de transmisión de esa vida vegetal. Pero no seré yo quien analice esas consecuencias porque, entre otras cosas, no soy ningún experto en la materia. Sí los habrá en la feria. Mañana de hecho hay una conferencia sobre esta cuestión en particular a cargo de un investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias.
Pero si la feria tiene algo grande es que reúne a los más entendidos en el sector apícola y al público más profano que va a comprar algunos productos de la colmena, a darse un paseo, a comer bien y a tomarse una copa envuelto en la magia de las calles pastraneras.
No le den más vueltas. Este fin de semana cogemos el coche, paramos en Tendilla a estirar las piernas, degustamos unos torreznos y seguimos viaje hasta Pastrana. Vemos la feria, comemos y paseamos. Si queremos más, a pocos kilómetros tenemos la ciudad visigoda de Recópolis y su parque arqueológico. Cerca nos pillan también los pantanos, con poco agua eso sí, pero la zona de Bolarque merece la pena en cualquier caso. Creo que es una buena sugerencia para disfrutar, relajarnos y, por qué no, reflexionar. Y el domingo a votar con tranquilidad y con el cuerpo sano y el espíritu limpio. Gane quien gane, que lo haga bien.