Actividad física contra la obesidad infantil
01/10/2010 - 09:45
EL COMENTARIO
Enrique G. Jordá - Periodista
En más de una ocasión he comentado el acuciante problema de la obesidad y los riesgos que conlleva, fundamentalmente entre el colectivo infantil. La prevalencia de sobrepeso y obesidad está aumentando en los niños de muchos países del mundo, concretamente España tiene la segunda mayor tasa de obesidad infantil de la Unión Europea.
Pues bien, la pasada semana se presentó en Ámsterdam (Países Bajos), dentro del II Congreso Internacional de Actividad Física y Salud Pública, un estudio realizado por investigadores españoles, concretamente castellano-manchegos, y más concretamente de Cuenca, con el objetivo de valorar la eficacia de la actividad física de tiempo libre para prevenir precisamente el sobrepeso/obesidad, así como otros factores de riesgo cardiovascular en escolares con edades comprendidas entre los 9 y los 12 años. Edades fundamentales en las que se definen en el organismo muchos e importantes rasgos del futuro.
El eje fundamental del llamado Estudio Cuenca, es el programa Movi, una iniciativa del Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha. El programa está dirigido por el Dr. Martínez Vizcaíno y un gran grupo de colaboradores. Las investigaciones comenzaron en 1.992, -la rigurosidad de las investigaciones científicas requiere su tiempo- y ya han expuesto sus primeras conclusiones. Entre ellas, que la actividad física extraescolar es fundamental en los niños, ya que además de reducir el sobrepeso/obesidad y otros factores de riesgo cardiovascular, los niños que hacen actividad física tienen mejor autoestima, mejor rendimiento académico, duermen mejor y en general tienen mejor calidad de vida relacionada con la salud.
El advenimiento de la televisión, los ordenadores, videoconsolas y un largo etcétera, ha propiciado la ausencia del juego infantil en calles y parques. Al aire libre. ¿Quién no recuerda su infancia entre: aros, canicas, chapas y peonzas, combas y gomas, escondites y carreras? Ya nada existe de estos juegos y sus extensas variantes y la sombra del sedentarismo hace estragos, sobre todo entre la población infantil.
Sería de desear que el Movi se potenciara y extendiera a todos los escolares. Y más aún entre los castellano-manchegos, partiendo la iniciativa del Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha. No estaría nada mal recuperar los saludables juegos al aire libre y dejar aparcados por algún tiempo videoconsolas y artilugios varios que aparte de mermar el movimiento, entumecen la mente y la creatividad.
El eje fundamental del llamado Estudio Cuenca, es el programa Movi, una iniciativa del Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha. El programa está dirigido por el Dr. Martínez Vizcaíno y un gran grupo de colaboradores. Las investigaciones comenzaron en 1.992, -la rigurosidad de las investigaciones científicas requiere su tiempo- y ya han expuesto sus primeras conclusiones. Entre ellas, que la actividad física extraescolar es fundamental en los niños, ya que además de reducir el sobrepeso/obesidad y otros factores de riesgo cardiovascular, los niños que hacen actividad física tienen mejor autoestima, mejor rendimiento académico, duermen mejor y en general tienen mejor calidad de vida relacionada con la salud.
El advenimiento de la televisión, los ordenadores, videoconsolas y un largo etcétera, ha propiciado la ausencia del juego infantil en calles y parques. Al aire libre. ¿Quién no recuerda su infancia entre: aros, canicas, chapas y peonzas, combas y gomas, escondites y carreras? Ya nada existe de estos juegos y sus extensas variantes y la sombra del sedentarismo hace estragos, sobre todo entre la población infantil.
Sería de desear que el Movi se potenciara y extendiera a todos los escolares. Y más aún entre los castellano-manchegos, partiendo la iniciativa del Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha. No estaría nada mal recuperar los saludables juegos al aire libre y dejar aparcados por algún tiempo videoconsolas y artilugios varios que aparte de mermar el movimiento, entumecen la mente y la creatividad.