Agua para nuestro desarrollo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Cartas al director
JULIÁN REBOLLO LARRIUT Presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de los Embalses de Entrepeñas y Buendía
El pasado mes de mayo Carlos Fernández Jáuregui director de la Oficina de la ONU para la Década del Agua afirma que “el agua no es un tema de libre opinión, sino que requiere de un conocimiento íntegro” y arremete contra España por tratar el agua como tema de partidos y territorios.
Las últimas manifestaciones en el Levante en defensa del trasvase Tajo-Segura lo ponen de manifiesto.
Resulta llamativo comprobar como todo tipo de autoridades y organismos sociales en el Levante apelan a la sociedad para que acudan a esas manifestaciones en las que, como es lógico, proliferan los slogan y se buscan adhesiones inquebrantables como en el fútbol, convirtiendo a los ciudadanos en hinchas, en forofos; El objetivo es armar un ruido tal que no quede ningún resquicio para la crítica, para la duda, como si su postura fuese incuestionable. No sólo es cuestionable sino muchas veces disparatada
Pretenden continuar con el trasvase Tajo-Segura, diseñado hace más de treinta años, añadiendo anualmente miles de hectáreas de regadíos ilegales y otras demandas urbanísticas insostenibles cuando los aportes de agua en cabecera, embalses de Entrepeñas y Buendía han disminuido en los últimos 28 años un 45,8 %, igualmente pretenden seguir derivando al trasvase casi las 2/3 partes del agua que entra en cabecera, lo que equivale a dividir el Tajo en dos, uno desde los embalses de Entrepeñas y Buendía hasta su nacimiento y otro desde los citados embalses hasta su desembocadura, convirtiendo el primer tramo en un almacén-afluente del Segura y eliminando la condición de reguladores de la cuenca que por sentido común, normativa europea y aplicando la legalidad, son. (En Murcia se esta diciendo que en Entrepeñas y Buendía hoy hay 300 hm3 trasvasables). La DMA (Directiva Marco de Agua) afirma que hay que garantizar al 100% todas las demandas del Tajo y sus objetivos medioambientales, incluso en casos de emergencia por sequía antes de declarar en el Tajo “aguas excedentarias”.
Aquí está la clave de todo lo que se está discutiendo: El principio del fin para los murcianos de tres décadas ocupando la cuenca del Tajo a su antojo con el consentimiento de todos los gobiernos que ha habido en Madrid. Si el agua está donde tiene que estar, en el río, y la cuenca es la unidad para ordenar las aguas superficiales, cualquier demanda externa habrá de justificarse meticulosamente, por eso dicen que en el Estatuto de Castilla-La Mancha no se hable de agua ni se mencione el trasvase Tajo-Segura, no tienen razones que aportar. La disminución de caudales, la contaminación de los ríos, el aumento de las demandas en cabecera, unido a la obligación de mejorar la calidad de las masas de agua, llevan a la conclusión de que al río Tajo, del que se abastecen siete millones de habitantes, no le sobra agua.
Pretenden almacenar el agua proveniente de las desaladoras para situaciones de sequía y seguir regando con el agua del Tajo, mucho más barata para ellos. Si los usuarios del trasvase tuviesen que pagar el desastre medioambiental en el Tajo Medio, las oportunidades recreativas y de otro tipo perdidas en los Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía con calles y farolas sin estrenar después de treinta años en diferentes urbanizaciones que agonizan, con una población de 6 hab/km2, con 4.900 has de regadíos sin ejecutar y prometidas desde el año 1971, etc. El agua del Tajo sería mucho más cara que la proveniente de las desaladoras. Las cuentas no se echan bien, lo que pagan es calderilla. Las gentes del Tajo no lo soportamos por más tiempo.
Mantener el trasvase Tajo-Segura sin tener en cuenta las evidencias que acabo de reseñar, es impensable, y ello no por capricho de una Comunidad ni objetivo electoral de un Presidente sino simplemente por el descenso brutal de las lluvias, la DMA que da prioridad a los objetivos medioambientales sobre cualquier otro, el Consejo Mundial del Agua que define los trasvases como insostenibles y la ambición desmedida del Levante. El hecho de que lo planteen como un pulso entre Comunidades evidencia la falta de argumentos.
Las manifestaciones en el Levante ponen de relieve asimismo:
  • Que el apoyo de las instituciones es fundamental.
  • Que el agua hay que defenderla con uñas y dientes.
En el Levante tienen una larga tradición en la defensa del agua, mientras que en Castilla estamos acostumbrados a pelear por la tierra, pero no por el agua. Todos los dependientes del Tajo hemos de aprender la lección y concienciarnos para defender el agua del Tajo como se merece, sacudiéndonos de encima tres décadas de informaciones tergiversadas e intoxicadas por parte de los murcianos. Las autoridades, involucrándose institucionalmente; los ciudadanos, todos los que dependemos del Tajo, evitando lo que nos separa y fomentando lo que nos une; que no se nos engañe con la calderilla que pagan y la resurrección del derogado trasvase del Ebro, ni se nos desvíe de nuestro objetivo fundamental: Agua para nuestro desarrollo.
En la Cuenca del Tajo hay mas dispersión que en el Levante, pero si queremos hacer una política regional del agua coherente y que entusiasme no hay otro medio que armonizar los intereses de los diferentes territorios, dicho de otra manera, el que Valdepeñas, Tomelloso y otros muchos pueblos de la Mancha puedan beber agua del Tajo tiene mucho que ver con que la reserva en cabecera, embalses de Entrepeñas y Buendía, suba de manera sustancial. Los próximos meses serán la prueba del algodón de lo que acabo de decir y podremos comprobar la posición que defiende cada uno en tema tan vital no sólo para los Municipios Ribereños sino para el conjunto de municipios instalados en la Cuenca del río Tajo y de todos los castellano-manchegos.