Aparcamientos públicos
01/10/2010 - 09:45
EL COMENTARIO
C. Sanz Establés - Periodista
Al inicio de la década de los noventa se inauguró el primer y único parking público en rotación de Guadalajara, el de Santo Domingo.
Desde entonces ha llovido en Guadalajara bastante -a pesar del cambio climático y todo-, se ha incrementado la población capitalina y de los alrededores, en este segundo caso de manera espectacular, y el parque automovilístico, para lo que se hacen estas obras, se ha multiplicado hasta convertir el tráfico en uno de los principales problemas de la ciudad. Pero no se ha hecho nada sustancial desde entonces, desde hace casi veinte años, para remediarlo.
La anterior Corporación inició un intento loable de dotación de aparcamientos para residentes en los barrios de la capital, intento que no ha sido tan positivo como se pensaba entre otras cosas por el precio abusivo de las plazas, y porque no se completó con aparcamientos públicos en lugares estratégicos (Plaza Mayor, Plaza de la Diputación. Dávalos o Ferial, por ejemplo), con los que se debería haber buscado una solución para los cientos de vehículos que diariamente llegan desde los pueblos de alrededor y desde Madrid por motivos de trabajo, para realizar gestiones administrativas o por cualquier otro tipo de asuntos. Este problema es el que no se ha sabido o querido entender en el Ayuntamiento en dos décadas, nada menos que en dos décadas, y nos vemos como nos vemos: coches encima de las aceras, sobre los pasos de cebra, en doble o triple fila, en medio de cualquier descampado junto al Hospital, obstaculizando entradas y salidas, imposibilitando el paso de sillas de ruedas o carritos en las aceras
Ahora, con el aparcamiento de la Plaza Mayor ya decidido se abre una nueva posibilidad para enmendar esta carencia, una más de la ciudad, sin la que será imposible hacer nada en el casco antiguo por muchos planes que nos inventemos. Pero el Ayuntamiento tiene que plantearse muy seriamente este problema y pensar en la construcción de más aparcamientos públicos para quitar los coches de las calles y ganar una ciudad para los ciudadanos. Otras capitales y ciudades, algunas incluso más pequeñas que Guadalajara, lo han hecho con éxito, en algunos casos creando empresas mixtas que permiten la construcción de muchas plazas de aparcamiento que luego se utilizan a precios razonables. En Guadalajara, ha faltado visión de futuro también en este asunto porque el problema de los coches no parece que haya sido, hasta ahora, una preocupación especial para nadie y ocurre que estamos en una ciudad en cuyas calles y plazas hay, sobre todo, muchos coches y poco espacio para los ciudadanos.
La anterior Corporación inició un intento loable de dotación de aparcamientos para residentes en los barrios de la capital, intento que no ha sido tan positivo como se pensaba entre otras cosas por el precio abusivo de las plazas, y porque no se completó con aparcamientos públicos en lugares estratégicos (Plaza Mayor, Plaza de la Diputación. Dávalos o Ferial, por ejemplo), con los que se debería haber buscado una solución para los cientos de vehículos que diariamente llegan desde los pueblos de alrededor y desde Madrid por motivos de trabajo, para realizar gestiones administrativas o por cualquier otro tipo de asuntos. Este problema es el que no se ha sabido o querido entender en el Ayuntamiento en dos décadas, nada menos que en dos décadas, y nos vemos como nos vemos: coches encima de las aceras, sobre los pasos de cebra, en doble o triple fila, en medio de cualquier descampado junto al Hospital, obstaculizando entradas y salidas, imposibilitando el paso de sillas de ruedas o carritos en las aceras
Ahora, con el aparcamiento de la Plaza Mayor ya decidido se abre una nueva posibilidad para enmendar esta carencia, una más de la ciudad, sin la que será imposible hacer nada en el casco antiguo por muchos planes que nos inventemos. Pero el Ayuntamiento tiene que plantearse muy seriamente este problema y pensar en la construcción de más aparcamientos públicos para quitar los coches de las calles y ganar una ciudad para los ciudadanos. Otras capitales y ciudades, algunas incluso más pequeñas que Guadalajara, lo han hecho con éxito, en algunos casos creando empresas mixtas que permiten la construcción de muchas plazas de aparcamiento que luego se utilizan a precios razonables. En Guadalajara, ha faltado visión de futuro también en este asunto porque el problema de los coches no parece que haya sido, hasta ahora, una preocupación especial para nadie y ocurre que estamos en una ciudad en cuyas calles y plazas hay, sobre todo, muchos coches y poco espacio para los ciudadanos.