Atascos sin accidentes

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El CALENDARIO
Pedro Villalar
La sensatez de los ciudadanos, azuzada por la DGT, ha conseguido el milagro: la siniestralidad vial en Semana Santa, siempre muy alta –era en realidad el período más negro del año- ha bajado espectacularmente este año.
El número de víctimas mortales ha sido un 40% inferior al de los últimos cómputos. El gozo de los conductores no ha sido, sin embargo, completo: la coincidencia de un temporal de viento y nieve con el final de la Semana Santa en el Norte, el cierre de algunos puertos y la exigencia de cadenas en varias carreteras han acabado de colmar la limitada capacidad de nuestra red vial, con lo que se han generado muchos y desesperantes atascos, sobre todo a la entrada de las grandes ciudades. Los dispositivos policiales de los escasos agentes que no se dedican a poner multas han resultado completamente inútiles en la solución de la congestión de los tramos de circulación más densa. Ha fallado, en fin, una vez más el pacto necesario entre la Administración y los conductores: más prudencia de éstos a cambio de que aquélla cumpla con su obligación de disponer de más y mejores carreteras, mejor conservadas y señalizadas, más vigiladas y controladas. En definitiva, más cordura a cambio de menos atascos y menos trampas en las vías.