Atender a los mayores

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EDITORIAL
Los españoles vivimos más años, vivimos mejor y, además, esta tendencia seguirá creciendo hasta 2031, cuando las mujeres tendrán una esperanza de vida al nacer de 87 años y los hombres, de 80.
Pero ¿estamos preparados para afrontar esa longevidad con calidad? Un vistazo a las cifras indica que España gasta mucho menos que sus socios europeos en pensiones, tiene escasas plazas geriátricas y no cuenta con suficientes trabajadores para atender a los mayores dependientes. Pero los mayores, que en 2050 pueden representar el 66% de la población activa, se han convertido ya en todo un nuevo grupo de presión con nuevas necesidades de ocio, más demandas y más gasto. Poco a poco la administración afronta nuevas necesidades y promueve programas sobre la atención en el hogar. De hecho, el 85% de los ancianos se cuidan en sus propios domicilios y para que ese porcentaje sea así de elevado contribuye la atención domiciliaria. La Consejería de Bienestar Social promueve el programa de ayuda a domicilio al que se suscriben los Ayuntamientos. En Guadalajara, según los datos facilitados por la Delegación provincial, este año un total de 1.308 personas se benefician de esta iniciativa en 118 municipios, habiendo sido contratados 376 auxiliares. El coste de la prestación de la ayuda a domicilio se distribuye entre la Junta, los Ayuntamientos y los usuarios. El 75 por ciento corresponde a la Junta y el resto es aportado por los Ayuntamientos y los usuarios, en el caso de estos últimos en función de sus ingresos. En 2031, cuando se estanque la esperanza de vida, según los cálculos del INE, el gasto sanitario podría elevarse a 207.000 millones de euros y de nuevo se espera que un 80% se destine a los ancianos. Una vez más cabe hablar de calidad en la asistencia sanitaria pero no basta con que, a los mayores se les diga su diagnóstico, sino que haya que ayudarles a comprenderlo y favorecer su calidad de vida.