Avanzar en el compromiso
01/10/2010 - 09:45
EDITORIAL
La Asociación Comisión Católica Española de Migración (Accem) en Castilla-La Mancha celebrará el Día Internacional del Refugiado el viernes con una serie de actos por toda la región y durante toda la semana bajo la idea de que actualmente España necesita una nueva Ley reguladora del Derecho de Asilo.
Con fecha de septiembre de 2007, en España existían 204 refugiados políticos, lo que supone un 3,4 por ciento del total de solicitudes presentadas, la mayoría procedentes de Colombia, un 32,6 por ciento, o Irak, aunque también proceden de Nigeria, Costa de Marfil, Marruecos, Argelia, India, Somalia, República Democrática del Congo e Irán. El asilo es una potestad exclusiva y discrecional del Estado y supone la protección o amparo que, en determinadas circunstancias y bajo condiciones dadas, se otorga a las personas perseguidas por sus ideas políticas, sus convicciones religiosas, sus condiciones étnicas o la comisión de delitos políticos. El asilo nació en Europa como una costumbre de algunos pueblos antiguos. Al comienzo fue una práctica de amparo de los delincuentes comunes. Las iglesias y conventos fueron los lugares predilectos del asilo en los primeros tiempos del cristianismo. Los perseguidos por la justicia acudían a ellos en busca de protección y generalmente la conseguían por razones humanitarias. Ahora, el asilo no se concede a personas acusadas o condenadas por delitos del orden estrictamente común, sino únicamente a aquellas perseguidas por razones políticas o sociales. Pero desde la Convención de Ginebra de 1951 redactase el Estatuto del Refugiado mucho han cambiado las cosas y, por eso, se ve como necesaria una natural evolución. Es necesario avanzar hacia un mayor compromiso de España con los refugiados: hay que tender a la protección temporal ante las crisis humanitarias; la concesión de autorización de residencia y trabajo a las personas a las que se ha denegado el estatuto de refugiado y pueden probar un arraigo laboral en España; el derecho al voto de los refugiados y los inmigrantes. Es lo menos que podemos hacer por ellos.