BONO Y LOS VOTOS DE IZQUIERDA UNIDA

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

CARTAS AL DIRECTOR
Cayo Lara Moya - Coordinador Regional de IU
Cuando se juega con tahúres y chantajistas políticos hay envites que no se pueden aceptar, y a Bono no se le debe votar ni con la nariz tapada. Que los nacionalistas del PNV tengan prevención, y hasta alguno le haya llamado cabestro, no es extraño.
Quién siembra vientos recoge tempestades y a los vascos y a muchas gentes de bien nos horrorizaba su posición sobre el ejercito en la lucha antiterrorista en euskadi, o saber que Bono fue el último del PSOE que estuvo instalado en la teoría del PP sobre el atentado del 11M.
Que los nacionalistas de CIU, tengan prevención, es justificable, por el desprecio que ha demostrado con respecto a dirigentes catalanes como Pujol, aunque pidiera el perdón de su catecismo más hipócrita, o la defensa de su concepto de la patria que llegó a recibir hasta los aplausos del propio Blas Piñar.(El Mundo, 12.06.2002)
Bono es un tahúr político que solo juega con cartas marcadas. Es de los máximos defensores de mantener la tramposa Ley Electoral General para luego tener el cinismo de afirmar en campaña electoral que el voto a IU es como tirarlo y que solo sirve votar al PSOE o al PP. Bono es el único Presidente de Comunidad Autónoma que en 1998 tuvo la indignidad de suprimir el procedimiento de asignación de escaños de la Ley Electoral en Castilla-La Mancha (ahora recurrida al Constitucional), para impedir que IU entrara en las Cortes. Bono es quien dice defender la radical igualdad de los ciudadanos mientras se blindaba un jugoso sueldo y privilegios por más de 10 años en el Consejo Consultivo de la Región. Bono es quien aprobó leyes que objetivamente beneficiaban a los especuladores del ladrillo como al Pocero, (con el que comía angulas) que repudiado por Alcaldes del PSOE y más tarde por la propia Federación Socialistas Madrileña, le hizo obras en sus propiedades personales, hecho, cuando menos, éticamente repudiable.
Una fuerza política que tiene casi un millón de votos en éste país, y que no tiene 14 escaños por la tramposa y miserable Ley Electoral no debería mendigar presidencia de comisión alguna si el precio a pagar es el de arrodillarse ante un personaje del calado de Bono para votarle como Presidente de las Cortes. El pragmatismo termina dónde empieza la dignidad, y en IU todavía queda mucha.
Los representantes de un millón de ciudadanos y ciudadanas tienen que acceder a los puestos en las Cortes por derecho propio. Si el PSOE quiere despreciar el peso de ese millón de votantes para no concederle ni presidir una comisión, es que ahí no hay respeto, talante ni talento, solo poder innoble , en una parte, usurpado.
Por ello, al menos en mi nombre, IU no debía aceptar el chantaje de votar a Bono a cambio de Presidencia de Comisión alguna. Durante 31 años con la Ley Electoral nos han robado muchos escaños y muchos recursos. No deberían robarnos ahora la dignidad.