Botín está contento
01/10/2010 - 09:45
Fermín Bocos
Estábamos todos tan preocupados por la crisis y en eso llegó Emilio Botín y mando a parar. Tranquilos -ha venido a decir- que no es para tanto. A él, las cosas le van bien. Tanto que se atreve con la profecía: dentro de un año y medio, dos a lo sumo, todo habrá vuelto a su sitio.
Aunque no hay constancia de que el banquero cántabro se haya apuntado al PSOE ha dicho lo mismo que vienen diciendo Zapatero y Solbes y casi con las mismas palabras.
Lo que ha querido decir Botín es que así que pase lo gordo de la crisis, las grandes empresas volverán a ganar dinero. Lo que no ha dicho es que los atrapados por las hipotecas de pisos a medio pagar (alrededor de un 20% de la población), seguirán acogotados durante años intentando devolver el préstamo. Ya digo que Botín habla como Solbes aunque quizá sería más exacto decir que es el segundo quien copia al primero. A los dos se les nota que hablan de la crisis como lo haría el propietario del caballo que se ha roto una pata en el transcurso de una carrera. Sienten el dolor del animal, les duele, pero sólo en términos literarios. No hay ósmosis entre quien habla de la crisis y quien realmente la padece. Por eso choca la lectura de declaraciones coincidentes como en el caso del banquero cántabro y del presidente de un Gobierno dizque socialista. En fin, como cántabro, me alegro de que mi ilustre paisano esté contento. En nombre de los demás, no me atrevo a escribir lo mismo.
Lo que ha querido decir Botín es que así que pase lo gordo de la crisis, las grandes empresas volverán a ganar dinero. Lo que no ha dicho es que los atrapados por las hipotecas de pisos a medio pagar (alrededor de un 20% de la población), seguirán acogotados durante años intentando devolver el préstamo. Ya digo que Botín habla como Solbes aunque quizá sería más exacto decir que es el segundo quien copia al primero. A los dos se les nota que hablan de la crisis como lo haría el propietario del caballo que se ha roto una pata en el transcurso de una carrera. Sienten el dolor del animal, les duele, pero sólo en términos literarios. No hay ósmosis entre quien habla de la crisis y quien realmente la padece. Por eso choca la lectura de declaraciones coincidentes como en el caso del banquero cántabro y del presidente de un Gobierno dizque socialista. En fin, como cántabro, me alegro de que mi ilustre paisano esté contento. En nombre de los demás, no me atrevo a escribir lo mismo.