Carta abierta a la señora tejedor
01/10/2010 - 09:45
CARTAS AL DIRECTOR
ANA GUARINOS LÓPEZ - concejala del PP del Ayuntamiento de Guadalajara
La semana pasada pude comprobar a través de la lectura de una carta de la señora Tejedor, Concejala del Ayuntamiento de Guadalajara y Diputada Provincial, las razones que nos han asistido a los ciudadanos de Guadalajara para no volver a otorgarle la confianza al PSOE. Estas razones son varias, y por motivos obvios tan solo voy a citar unas cuantas:
Primera.- Se aprecia en la señora Tejedor una cierta confusión de cargos o deseo de tenerlos, ya que siendo representante del Ayuntamiento de Guadalajara como tal firma la carta-, se erige en una especie de portavoz de la sanidad en Castilla-La Mancha y no precisamente para mejorarla sino para intentar desprestigiar al adversario político en relación con unos hechos que se han producido en otra Comunidad Autónoma. Una buena manera de intentar tapar las vergüenzas del gobierno regional socialista en materia sanitaria (colapso en urgencias, listas de espera cerradas, falta de médicos, precariedad sanitaria en las zonas rurales
).
Segunda.- No sólo se aprecia confusión en la Sra. Tejedor, sino también obsesión hacia mi persona. Da igual el momento y el tema, la cuestión es hablar de la Señora Guarinos. Y yo se lo agradezco ya que me produce una cierta satisfacción que alguien como yo ocupe tanto tiempo de sus pensamientos y de su quehacer político diario. Sin embargo, le pediría que cuando realice afirmaciones en relación con mi persona procure ser rigurosa, es decir, que diga la verdad, o lo que es lo mismo, que no mienta, aunque la mentira permanente sea la única verdad que a ustedes les caracteriza. No sé si es como consecuencia del nerviosismo ante las elecciones o de la tensión que les marca el señor de la zeta porque estamos en precampaña y hay que dramatizar un poco, pero lo cierto es que no se entera. La Señora Guarinos no ha pedido la comparecencia de nadie para hablar de un tema de otra Comunidad Autónoma, lo único que ha hecho siempre, y aunque le pese lo seguirá haciendo, es pedir información para defender los derechos de los ciudadanos a quienes representa, entre ellos, el derecho a la salud, y le aseguro que por hacer lo que debo no voy a pedir perdón.
Tercera.- En lo que respecta a cuestiones de dignidad le diré que hay cuestiones que afortunadamente no valora usted, sino los ciudadanos y mi partido, que son quienes tendrán que decidir si merezco o no un cargo público y si es oportuno que lo ejerza. Lo que le puedo garantizar es que cuando lo ostente lo ejerceré siempre con gran responsabilidad, un concepto bastante alejado de su forma de hacer política, ya que no le he oído en ningún momento manifestar su preocupación por los problemas que sí nos preocupan a todos los ciudadanos: el paro, la economía, la vivienda, el fracaso y absentismo escolar, la familia, las dificultades para llegar a fin de mes... No la he oído decir nada al respecto, tan sólo silencio y sumisión a las directrices del PSOE, anteponiendo sus intereses partidistas a los intereses de las personas a las que representa. Y no la he oído pedir perdón por ello. ¿Será por tal comportamiento por el que se considera usted tan digna de su cargo? Una dignidad sobrevalorada la suya ¿no cree?
Último.- Puede ser legítimo recurrir a cualquier tema o argumento para ocupar un espacio en los medios de comunicación, pero hay que hacerlo con rigor y, sobre todo, con respeto a las personas a quienes usted representa, que somos los ciudadanos de Guadalajara, a quienes usted tiene la obligación de defender y por cuyos intereses debe velar, especialmente después de subirse el sueldo. Podemos estar en precampaña, momento en el que para ustedes, los socialistas, todo vale, si tienen que crispar y tensionar a la población; Pues a ello, y si tienen que dramatizar, se dramatiza. Todo vale. Afortunadamente no todos somos iguales, y yo Señora Tejedor me siendo orgullosa de hacer lo que he hecho y de ser lo que soy, y para finalizar le diré que me siendo orgullosa de serlo en un partido como el Partido Popular, del que formo parte y al que pertenezco como una persona más, y no en calidad de cuota ni por aplicación de la paridad.
Segunda.- No sólo se aprecia confusión en la Sra. Tejedor, sino también obsesión hacia mi persona. Da igual el momento y el tema, la cuestión es hablar de la Señora Guarinos. Y yo se lo agradezco ya que me produce una cierta satisfacción que alguien como yo ocupe tanto tiempo de sus pensamientos y de su quehacer político diario. Sin embargo, le pediría que cuando realice afirmaciones en relación con mi persona procure ser rigurosa, es decir, que diga la verdad, o lo que es lo mismo, que no mienta, aunque la mentira permanente sea la única verdad que a ustedes les caracteriza. No sé si es como consecuencia del nerviosismo ante las elecciones o de la tensión que les marca el señor de la zeta porque estamos en precampaña y hay que dramatizar un poco, pero lo cierto es que no se entera. La Señora Guarinos no ha pedido la comparecencia de nadie para hablar de un tema de otra Comunidad Autónoma, lo único que ha hecho siempre, y aunque le pese lo seguirá haciendo, es pedir información para defender los derechos de los ciudadanos a quienes representa, entre ellos, el derecho a la salud, y le aseguro que por hacer lo que debo no voy a pedir perdón.
Tercera.- En lo que respecta a cuestiones de dignidad le diré que hay cuestiones que afortunadamente no valora usted, sino los ciudadanos y mi partido, que son quienes tendrán que decidir si merezco o no un cargo público y si es oportuno que lo ejerza. Lo que le puedo garantizar es que cuando lo ostente lo ejerceré siempre con gran responsabilidad, un concepto bastante alejado de su forma de hacer política, ya que no le he oído en ningún momento manifestar su preocupación por los problemas que sí nos preocupan a todos los ciudadanos: el paro, la economía, la vivienda, el fracaso y absentismo escolar, la familia, las dificultades para llegar a fin de mes... No la he oído decir nada al respecto, tan sólo silencio y sumisión a las directrices del PSOE, anteponiendo sus intereses partidistas a los intereses de las personas a las que representa. Y no la he oído pedir perdón por ello. ¿Será por tal comportamiento por el que se considera usted tan digna de su cargo? Una dignidad sobrevalorada la suya ¿no cree?
Último.- Puede ser legítimo recurrir a cualquier tema o argumento para ocupar un espacio en los medios de comunicación, pero hay que hacerlo con rigor y, sobre todo, con respeto a las personas a quienes usted representa, que somos los ciudadanos de Guadalajara, a quienes usted tiene la obligación de defender y por cuyos intereses debe velar, especialmente después de subirse el sueldo. Podemos estar en precampaña, momento en el que para ustedes, los socialistas, todo vale, si tienen que crispar y tensionar a la población; Pues a ello, y si tienen que dramatizar, se dramatiza. Todo vale. Afortunadamente no todos somos iguales, y yo Señora Tejedor me siendo orgullosa de hacer lo que he hecho y de ser lo que soy, y para finalizar le diré que me siendo orgullosa de serlo en un partido como el Partido Popular, del que formo parte y al que pertenezco como una persona más, y no en calidad de cuota ni por aplicación de la paridad.