Cerramos hasta septiembre
01/10/2010 - 09:45
Por: Redacción
Ortiga
Llega el mes de agosto y con él los inevitables cierres por vacaciones. Los establecimientos poco a poco comienzan a colgar en sus vitrinas y escaparates el famoso cartel informativo que indica a sus clientes el cese temporal del negocio, ese mismo cartel que para muchos es un auténtico quebradero de cabeza por las incomodidades que puede causarle.
Y es que por estas fechas servicios tan básicos como los talleres mecánicos, o las tiendas de alimentación, echan el cierre para mal de muchos.
Otros, sin embargo, sólo pueden recurrir a la reducción de sus servicios. Es el caso de los centros sanitarios o la frecuencia de los autobuses, básicos para la ciudadanía, que sólo pueden verse mermados por un descenso justificado de su necesidad. Una demanda que huye al frescor de los cercanos pueblos de la provincia o a un socorrido mar que cada vez parece más lejos.
Sin embargo, y por humanidad, es lógico que todo hijo de vecino pueda tomarse sus vacaciones, aunque sean sólo unos días. Lo que está claro es que para que unos estén de vacaciones deben de trabajar otros.
Otros, sin embargo, sólo pueden recurrir a la reducción de sus servicios. Es el caso de los centros sanitarios o la frecuencia de los autobuses, básicos para la ciudadanía, que sólo pueden verse mermados por un descenso justificado de su necesidad. Una demanda que huye al frescor de los cercanos pueblos de la provincia o a un socorrido mar que cada vez parece más lejos.
Sin embargo, y por humanidad, es lógico que todo hijo de vecino pueda tomarse sus vacaciones, aunque sean sólo unos días. Lo que está claro es que para que unos estén de vacaciones deben de trabajar otros.