China y otros paraisos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El CALENDARIO
Pedro Villalar
Los Juegos Olímpicos han puesto en candelero la cuestión irritante de los derechos humanos en China, un país que ha optado por el liberalismo económico aunque mantiene una férrea dictadura política con la que, por añadidura, hace ‘dumping’ social: consigue precios escandalosamente bajos a costa de esclavizar a sus ciudadanos.
Bien está, en fin, que la pretensión de Pekín de integrarse en la comunidad internacional mediante un alarde mediático como si nada estuviera ocurriendo se vea frenada por los escrúpulos de las grandes democracias, o de los sectores más concienciados de las grandes democracias. Sin embargo, hay un punto de hipocresía en el oportunismo de los gestos de protesta y, sobre todo, en la inequidad de trato que se depara a China en relación con otros países.
En efecto, el régimen chino, que no oculta su dureza autoritaria, jamás mereció crítica alguna de Sarkozy –por poner el ejemplo más a mano- hasta que se puso a organizar sus Juegos. Y nadie parece recordar que las mismas o muy parecidas violaciones de los derechos humanos se cometen, ante la impasibilidad general, en Arabia Saudí, en Irán, en Indonesia o en Egipto, pongamos por caso.