Con sabor tradicional
01/10/2010 - 09:45
EDITORIALES
Guadalajara ha crecido pero no pierde sus tradiciones. Aunque podría resultar una obviedad son muchos los municipios que ven desaparecer muchas de sus raíces al mismo ritmo que aumenta la población. Los municipios de Guadalajara limítrofes a Madrid han crecido en el periodo 2001 a 2007 por encima del 30%.
El récord de crecimiento lo ostenta Quer ya que en ese periodo su población ha pasado de 87 a 612 habitantes pero también han crecido Alovera y Azuqueca de Henares, que aumentaron, en ese periodo, en 6.831 habitantes y 7.772 respectivamente. Y por supuesto la capital. Pero además, la multiculturalidad ha hecho acto de presencia, lo que podría suponer un obstáculo más para la conservación de lo tradicional. Aunque en términos absolutos Albacete es la localidad catellano-manchega con más extranjeros empadronados (unos 8.000), los porcentajes más elevados de inmigrantes los tienen Azuqueca, donde son el 15 por ciento del total de la población. Sin embargo, y a pesar del desarrollo Azuqueca sigue viviendo sus tradiciones sin que, y de forma excepcional, se hayan aprovechado para fomentar el turismo mientras que en otras localidades aflora y se convierte en la salvación de la economía local. El énfasis puesto, en estos municipios, en lo cultural pretende añadir un sabor especial para fomentar el turismo, un sector clave en el plan de diversificación económica en una provincia como Guadalajara. Todo vale si sirve para recuperar nuestros orígenes. A muchos se les ha olvidado la entidad rural de una provincia que ha visto como la mayor parte de los pueblos del Corredor ha abandonado las tierras de labranza y las ha sustituido por grandes naves de logística. A pesar de ello, Guadalajara ayer celebró la festividad de San Isidro y múltiples localidades, entre ellas algunas como Azuqueca, vieron como vecinos de toda la vida y recién llegados se fundían para participar en los actos programados con motivo de esta festividad llena de sabor tradicional
Sin embargo Azuqueca es distinta, en este municipio todavía se conservan las tradiciones como eso, tradiciones y uno de los mejores ejemplos es la Fiesta de la Espiga que llega, cada año de la mano de la festividad de San Isidro. Hoy la localidad se viste de fiesta y aunque el origen agrícola ha quedado en el olvido las espigas volverán a tomar la calle para demostrar a todas las culturas que conviven en la cuáles son esos orígenes.
Sin embargo Azuqueca es distinta, en este municipio todavía se conservan las tradiciones como eso, tradiciones y uno de los mejores ejemplos es la Fiesta de la Espiga que llega, cada año de la mano de la festividad de San Isidro. Hoy la localidad se viste de fiesta y aunque el origen agrícola ha quedado en el olvido las espigas volverán a tomar la calle para demostrar a todas las culturas que conviven en la cuáles son esos orígenes.