Cuarenta años de la píldora

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

ADOLFO YÁÑEZ - Guadalajara
En realidad, fue la década de los cincuenta la que regaló a la humanidad ese hallazgo revolucionario de la píldora anticonceptiva, pero “la píldora” (como se la conocería ya para siempre) tuvo que pasar por un período de pruebas antes de que los países de Europa comenzasen a legalizarla.
No resultaron nimios los tabúes ni las resistencias que debió vencer. No resultaron escasos los integristas de todas las religiones ni los conservadores de todo pelaje ni los machistas recalcitrantes que se opusieron a un fármaco que les privaba del control de las familias y que les desposeía del cuerpo de las mujeres. Las mujeres y sólo ellas, gracias a esa invención fantástica, iban a ser en adelante las dueñas de su sexualidad, consiguiendo por primera vez en la historia humana que placer y procreación fuesen dos temas diferentes. La oferta de contracepción es hoy amplia y, pese a quien pese, está anclada en las costumbres actuales. Las parejas pueden elegir el control de natalidad que mejor se adapte a su vida personal y afectiva. Por supuesto que la contracepción no ha de ser una actitud consumista más. A mi entender, la contracepción debe ser un acto serio, adaptado a cado uno y reflexionado por cada uno con madurez. Sólo así, las enormes cifras del aborto disminuirán y gozaremos plenamente de aquel hallazgo maravilloso que tantas y tantas cosas revolucionó y que comenzó a abrirse camino entre los europeos hace ahora cuarenta años.