De la tierra

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El comentario
JOSÉ GARCÍA DE LA TORRE - Periodista
Es época de vacaciones y el que más y el que menos, aunque sea con el bolsillo bastante reducido, se toma unos días de descanso lejos de casa.
Es una manera de salir de la rutina, de poner tierra por medio, descansar de la vorágine del día a día y de comparar… comparar si nuestros hoteles son tan buenos como los de Badajoz, Cádiz o Santander, comparar si nuestras rutas turísticas son menos o más atractivas que las de otros lugares, y comparar si en materia gastronómica estamos o no a años luz de otras zonas que tienen desde hace lustros un reconocido prestigio. Y comparando, comparando, vemos que hemos mejorado mucho, ¡vamos! que tampoco estamos tan mal: el turismo rural, gracias a la iniciativa y el esfuerzo de particulares y al empujón de la administración regional ha crecido como la espuma y son muchos los visitantes que eligen un apartado rincón de Campillo o de Peralejos, por ejemplo, para perderse unos días.

También son muchos y muy importantes los valores paisajísticos y monumentales de Guadalajara que poco a poco y campaña a campaña, se van conociendo… Al igual que ocurre en Guadalajara capital donde las últimas campañas de promoción turística (nuevos logotipos y folletos en otros idiomas) están dando una imagen más cosmopolita, sugerente, moderna y renovada de los atractivos todavía ocultos de nuestra ciudad. Pero hay una parte que está más retrasada que el resto: la vertiente gastronómica, un sector que no tiene nada que envidiar a otras muchas provincias que han alcanzado gran renombre única y exclusivamente por que en esto de la promoción turística nos llevan años de ventaja. Es el caso de la miel de la Alcarria, tan escasa en sus últimas cosechas que casi no se puede publicitar, el cordero, que no tiene nada que envidiar al famoso lechazo de León, el vino de Mondéjar… Por eso hay que aplaudir la idea, presentada hace unos días, por la que las cuatro Denominaciones de Origen de Guadalajara (aceite, cordero y miel de La Alcarria y vino de Mondéjar) buscan apoyo institucional para comercializar de forma conjunta sus productos.

Sin duda esta es una de las mejores iniciativas que se ha podido poner sobre la mesa, ahora hace falta que el compromiso de la Delegación de Agricultura se pueda plasmar en un acuerdo que les permita, no sólo vender el producto fuera de nuestras fronteras, sino convertirlo en un reclamo más para que los turistas tengan un motivo más para visitarnos porque, sin duda, el que prueba los atractivos de Guadalajara, repite.