Dejar las cargas pesadas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EDITORIAL
La Diputación se encuentra inmersa en la compleja tarea de librarse de las pesadas competencias que no le son propias. Ayer el Pleno aprobó por unanimidad la cesión del Complejo Sociosanitario La Merced al Sescam.
Una medida lógica que ha logrado el aplauso de todos los grupos en virtud del desahogo económico que proporcionará a la Institución provincial. Y es que la Diputación no puede emplear los pocos o muchos recursos disponibles en desempeñar tareas de otras administraciones, en este caso la Junta. Hubo un tiempo en el que este ayuntamiento de ayuntamientos intentó traspasar la línea de sus funciones, acaparando proyectos que le permitían robar protagonismo al contrario, cuando llegaba la hora de hacer el corte de cinta. De aquellos polvos, estos lodos. El Conservatorio Provincial, la Residencia Universitaria Príncipe Felipe, la guardería del San José, el polideportivo del mismo nombre o el propio centro La Merced han llegado a ahogar las finanzas de esta institución que, cada vez más, subraya su carácter rural. La Diputación entiende al fin que está para llegar donde los ayuntamientos no llegan, para llevar el desarrollo donde el resto de administraciones no lo llevan y para prestar servicios en aquellos núcleos de población donde no son auto suficientes para prestarlos ellos mismos. El acuerdo alcanzado para la transferencia contempla además una gratificación para los trabajadores por las molestias que sin duda les generará en su quehacer diario este cambio de titularidad. Con el dinero que Diputación destinaba a mantener este centro, que ahora será gestionado por la Junta -quien tiene las competencias en materia sanitaria-, son muchas las pequeñas obras que se podrán hacer en los pueblos de la provincia. Ahora sólo resta esperar a que la Junta ponga en marcha con celeridad las nuevas instalaciones de este gran complejo destinado a prestar servicios muy necesarios en Guadalajara, como son los relacionados con trastornos alimenticios o alzheimer.