Del agua a las nubes

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EL COMENTARIO
Ojalá estuviéramos hablando de la evaporación del agua. Ojalá estuviéramos contando que como consecuencia de la evaporación se forman nubes y llueve. Sería motivo de alegría. Se trata de otra evaporación, de la que ocurre en los bolsillos de los navegantes en nuestras cuencas.
Resulta que la Confederación Hidrográfica del Tajo por resolución de septiembre del pasado año ha revisado los cánones a pagar y los ha pasado del agua a las nubes. Estamos hablando de pequeñas embarcaciones que van desde los 3,9 a los 6,9 metros de eslora y de cambios en los cánones como estos: de pagar 50 euros a acoquinar 1.100; de pagar 100 euros a acoquinar 1.300; de pagar 28,94 a acoquinar 460 o de pagar 34,18 a acoquinar 580, subidas del 2000 %, que ahora tras la oferta del comisario de aguas, se moderan y solo son del 1000 %,( según motorizaciones o antigüedad del barco). El perjuicio para la zona abarca todos los aspectos y formas sociales, y fundamentalmente en los ingresos procedentes del turismo, única fuente actual de riqueza y legado de nuestros antepasados, moneda de cambio a base de perder la agricultura y ganadería que se desarrollaba en las zonas inundadas, para la construcción de los hoy casi vacíos embalses.
Sufrirán la subida los servicios náuticos complementarios, academias, gestorías, aseguradoras, hoteles, hostales, posadas, viviendas en alquiler, casas rurales, albergues, camping, club náuticos, asociaciones de propietarios de urbanizaciones, constructoras, promotoras, federaciones y club deportivos, asociaciones de pescadores, y el resto de comercio y servicios, alimentación, restauración, bares, restaurantes, ferreterías, etc. La CHT debe tener en cuenta que esto no es Baleares, la Costa Brava o la Costa del Sol. Que aquí no hay yates de 40 metros, sino pequeñas embarcaciones como las ya referidas.
No están parados los afectados. Se reúnen, se han puesto en manos de un prestigioso bufete de abogados, dialogan y negocian. Algo han conseguido, pero es tan poco y al no estar plasmado en el Boletín correspondiente, es como si estuvieran en el principio, en la nada, en la indefensión. Merecen el apoyo de los políticos regionales, la comprensión de la CHT y del apoyo de todos los guadalajareños.
Claro que, acertadamente, mi amigo Heliodoro, muy inteligente él, pone el dedo en la llaga cuando piensa que la CHT les puede decir, sobre todo a los de Entrepeñas y Buendía: “Si os hemos quitado el agua para que coños queréis los barquitos”.Se junta el hambre con las ganas de comer y ambas traen la miseria. Las cuencas sin agua, navegar a precio de lujo, el turismo procedente de la náutica a hacer puñetas… y todos quietos. El socarrón de Heliodoro vuelve a poner el dedo en la llaga: Si van a desaparecer los barcos y si ya no hay agua, pues a sembrar de nuevo lo que fueron fondos de los pantanos. ¡De los males, el menor! Los no afectados directamente seguimos “quietos paraos”.