Demagogia y democracia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

FERNANDO ALMANSA
Ahora que pasó la campaña electoral, que hay resultados y escaños asignados, esperamos poder librarnos de la demagogia que nos han invadido en las últimas semanas. Las campañas electorales, han derivado hacia un “reallity show”, un folclore de luz y sonido, y una exhibición de demagogia, en su más pura esencia.
Decía un paisano de la tierra, que ganara quien ganara las elecciones, él iba a estar contento, pues unos y otros no dejaban de hacer promesas maravillosas. Escuchando a unos y a otros, todos parecen tener la clave para resolver los problemas de España y de cada uno de nosotros; y hasta cumplir los sueños de una niña desconocida amiga de Rajoy.
Ahora que ya hay claridad sobre los escaños y el nuevo gobierno se constituirá en breve, sería bueno pasar de esta etapa de eufórica demagogia mercantilista a una democracia real y responsable donde todos los parlamentarios, sean del signo que sean, hagan el máximo para que el parlamento legisle y el gobierno gobierne, con sentido común y responsabilidad.
La ciudadanía ha llegado a estas elecciones triste por el asesinato de Isaías Carrasco, y harta de tatas boberías e insensateces dichas por candidatos de todos los partidos políticos. Decepcionada de asistir a debates que no eran más que discos rayados, y un clímax de crispación resumen de lo que han sido los últimos años de legislatura.
Esperemos que ahora las cosas se retomen con más serenidad y aplomo, con más inteligencia y sentido de deber hacia los ciudadanos; que nos merecemos algo más que cheques de subsidios, cuentos de niñas, e insultos en primer plano.

De no ser así, habrá que pensar que la democracia en España, es sólo un artilugio de transición de manejo de poder y no un ejercicio de madurez ciudadana.
Cerca de casa, en la vecina Francia, el partido del pintoresco Nicolas Sarkozy, parece haber sufrido un revés en las elecciones municipales a juzgar por los resultados obtenidos. Parece que los franceses ya estás hartos de tanta arrogancia y salsa rosa de su presidente.
En Italia se preparan para las elecciones con un Berlusconi, rey de la demagogia por antonomasia, listo para la carga.
Esperemos que poco a poco, esta fiebre de estupidez demagógica desaparezca de Europa de paso a una democracia de verdad.