Dépor-Castilla, un partido de despedidas y de incertidumbre
El Deportivo Guadalajara bajará este sábado el telón a una temporada marcada por la frustración deportiva, la incertidumbre institucional y el desgaste emocional. Lo hará en el Pedro Escartín, ante el Real Madrid Castilla (sábado, 18.30 horas), en un encuentro que tendrá aroma de despedida en muchos sentidos.
La más evidente, la de Jorge Casado, capitán morado, que colgará las botas tras el choque ante el filial blanco. Pero posiblemente no sea la única.
Después de consumarse el descenso a Segunda RFEF, el vestuario morado afronta una semana “muy dura”, como reconocía este jueves el técnico Juanvi Peinado. “Ha sido una decepción muy grande. Estaba convencido de que lo lográbamos y creo que lo hemos merecido, pero esto no es de merecer, es de acertar”, lamentaba el entrenador, todavía afectado por el desenlace de la temporada.
El técnico defendió el rendimiento de su equipo desde su llegada al banquillo. “El equipo ha jugado muy bien al fútbol en la segunda vuelta, ha mostrado nivel de Primera RFEF y los jugadores han demostrado la capacidad y calidad que tienen”, señalaba. Sin embargo, el Deportivo no pudo completar la remontada y acabó cayendo a los puestos de descenso en un contexto especialmente complicado.
Peinado reconoció abiertamente el peso que han tenido los problemas extradeportivos. “Influye muchísimo. Estamos hablando de situaciones de tu día a día y eso afecta a la cabeza”, explicaba sobre los impagos que arrastra la plantilla, que acumula ya cuatro meses sin cobrar. Aun así, quiso poner en valor el compromiso del grupo: “No hemos regalado ni un minuto de entreno, ni un día de descanso. Nos hemos dejado el alma”.
Con el descenso ya consumado y sin noticias oficiales sobre el futuro de la entidad, el ambiente en el entorno del club es de absoluta incertidumbre. La posible venta del Deportivo sigue sin concretarse y nadie sabe qué ocurrirá a partir del 30 de junio. “Lo primero que todos deseamos es que el club tenga futuro”, insistía Peinado, que no ocultó su predisposición a seguir si hay un nuevo proyecto sólido. “He sido muy feliz aquí. Si el Guadalajara quiere hablar conmigo, evidentemente los escucharé”.
La sensación de provisionalidad se instala también en el vestuario. Más allá de la retirada anunciada de Jorge Casado, nadie se atreve todavía a hablar públicamente de despedidas, aunque el contexto invita a pensar en una profunda reconstrucción. “Tenemos tanta incertidumbre de lo que va a suceder que no se habla de esa situación”, reconocía el entrenador.
El partido ante el Castilla servirá también como homenaje a Jorge Casado. Peinado dedicó palabras muy emotivas al defensa: “Capitán con todas las letras. Solo los que estamos alrededor sabemos los sacrificios que ha hecho para ayudar al equipo, incluso poniendo en riesgo su salud”. El técnico aseguró que el equipo intentará brindarle “el partido que merece” y despedirle con una victoria.
Enfrente estará un Real Madrid Castilla que llegará al Escartín jugándose su presencia en el playoff de ascenso. “Viene un equipo espectacular, con jugadores que van a estar muy pronto en el fútbol profesional al máximo nivel”, advertía Peinado.
Pese a no jugarse ya nada clasificatoriamente, el Deportivo promete competir hasta el final. “Por respeto a la competición, por nuestra afición y por Jorge, vamos a salir a ganar”, afirmaba el técnico.
Será el último capítulo de una temporada amarga. Una tarde de despedidas, homenajes y muchas incógnitas sobre el futuro inmediato del club morado.