Desaprensivos
01/10/2010 - 09:45
El CALENDARIO
Pedro Villalar
Todos sabíamos que la burbuja inmobiliaria acabaría estallando. Y hoy, nos encontramos con el panorama desolado de unas familias endeudadas hasta las cejas que han de seguir pagando la insoportable hipoteca de una casa notablemente sobrevalorada que va perdiendo poco a poco valor...
Familias que apenas encuentran, en casos extremos, el dudoso lenitivo de poder aplazar todavía más la deuda, que ya se extiende en la mayoría de los casos a toda la vida laboral del deudor.
Esas personas afectadas por tal infortunio se harán seguramente algunas preguntas impertinentes. ¿Por qué no se hizo algo para evitar la especulación inmobiliaria que originó el desastre? ¿Por qué no se intervino para impedir que los inmuebles se convirtieran en activos financieros?
Se dirá que hay que respetar las reglas del mercado, la mano invisible de Adam Smith. Pero cuando, como en este caso, se ha tolerado el espectacular enriquecimiento de unos cuantos en perjuicio de la mayoría, habrá que pensar que los sedicentes liberales que han hecho los grandes negocios y los políticos que los han tolerado eran, en realidad, unos desaprensivos.
Esas personas afectadas por tal infortunio se harán seguramente algunas preguntas impertinentes. ¿Por qué no se hizo algo para evitar la especulación inmobiliaria que originó el desastre? ¿Por qué no se intervino para impedir que los inmuebles se convirtieran en activos financieros?
Se dirá que hay que respetar las reglas del mercado, la mano invisible de Adam Smith. Pero cuando, como en este caso, se ha tolerado el espectacular enriquecimiento de unos cuantos en perjuicio de la mayoría, habrá que pensar que los sedicentes liberales que han hecho los grandes negocios y los políticos que los han tolerado eran, en realidad, unos desaprensivos.