Dramatismo lingüístico

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Aunque no se compartan las posiciones del PP en relación al castellano en Cataluña –existe práctico consenso social respecto de la conveniencia de la ‘inmersión lingüística’ en catalán- y se piense que la recurrencia de esta polémica trata de crear un conflicto lingüístico allá donde no existe conflicto alguno, convendría no perder los nervios y aceptar los debates sobre esta materia con deportividad y sin acaloramiento.
Viene esto a cuenta de unas declaraciones del ‘convergente’ y número dos de CiU al Congreso por Barcelona Pere Macias en las que ha manifestado que el modelo lingüístico "segregador" que quiere implantar el PP en las escuelas catalanas puede acabar provocando una "guerra civil" dentro de una generación. Macias respondía así en un acto en Gerona a unas declaraciones a "El Periódico" del candidato del PP, Mariano Rajoy, en las que afirmaba que los padres deben elegir la lengua vehicular en la que son educados sus hijos aunque no se haga todo en la misma aula. En democracia, todo tiene arreglo, y no es ni legítimo ni prudente esgrimir amenazas descabelladas como la de que tal o cual determinación puede generar un conflicto sangriento. Ya se sabe que la retórica se inflama en vísperas electorales, pero ni siquiera con este pretexto es admisible tanto dramatismo.