El agua a la política
01/10/2010 - 09:45
Fernando Almansa
La guerra del agua está no sólo declarada sino abierta y en plena batalla. Ya hace años se que vaticinó que la tercera guerra mundial sería por el agua, así que la confrontación que está teniendo lugar en esta árida España, no es más que una escaramuza de una pequeña batalla, dentro de la gran guerra mundial por el agua.
Pero en esta guerra o escaramuza española, lo que más me llama la atención es la actitud de los políticos, que mientras se aporrean en sus duras corinillas, proclaman que el agua debe quedar fuera de la confrontación política. ¡Muy interesante!, el agua ha alcanzado el nivel de importancia que tiene el terrorismo en España, el otro gran tema que siempre se ha predicado como espacio protegido de la confrontación política.
Me produce perplejidad. Tal es la miserable concepción de la política en España, o al menos la concepción de los políticos, que a medida que el tema gana en importancia y relevancia social, hay que protegerlo más de la confrontación política.
Y yo que era de los que creía que la política era el arte del interés por los asuntos sociales y que la democracia era el arte de la política en el dialogo y el respeto.Me pregunto que es la política para los políticos de este país. ¿Es tirarse piedras y darse de garrotazos a lo goyesco?, ¿es medrar para conseguir intereses personales o de clanes?, ¿es buscar los beneficios propios por encima de los colectivos?, ¿es venderse al afán de poder y protagonismo?. ¿Qué es la política para los políticos?:
Por si acaso algún político aun escucha, fuera bueno que tomaran nota de que el agua debe pasar a ser central en la confrontación política, pero no desde la confrontación agresiva y violenta, a la que están bien acostumbrados, sino desde la confrontación constructiva de ideas y la búsqueda de soluciones para el bien común.
El agua debe ser centro de la confrontación política para que se deje de hacer demagogia y palabrería inútil y se aborde el tema en toda su complejidad.
Si los políticos no quieren hacer del agua un tema central en su agenda política, sino un juego de eufemismos y palabrerías; un tema de vitrina en el que todo el mundo vaya a tirar su monedita de la buena suerte, para que les toque un poco más de agua, si es así, sobran los políticos y la política actual.
Me produce perplejidad. Tal es la miserable concepción de la política en España, o al menos la concepción de los políticos, que a medida que el tema gana en importancia y relevancia social, hay que protegerlo más de la confrontación política.
Y yo que era de los que creía que la política era el arte del interés por los asuntos sociales y que la democracia era el arte de la política en el dialogo y el respeto.Me pregunto que es la política para los políticos de este país. ¿Es tirarse piedras y darse de garrotazos a lo goyesco?, ¿es medrar para conseguir intereses personales o de clanes?, ¿es buscar los beneficios propios por encima de los colectivos?, ¿es venderse al afán de poder y protagonismo?. ¿Qué es la política para los políticos?:
Por si acaso algún político aun escucha, fuera bueno que tomaran nota de que el agua debe pasar a ser central en la confrontación política, pero no desde la confrontación agresiva y violenta, a la que están bien acostumbrados, sino desde la confrontación constructiva de ideas y la búsqueda de soluciones para el bien común.
El agua debe ser centro de la confrontación política para que se deje de hacer demagogia y palabrería inútil y se aborde el tema en toda su complejidad.
Si los políticos no quieren hacer del agua un tema central en su agenda política, sino un juego de eufemismos y palabrerías; un tema de vitrina en el que todo el mundo vaya a tirar su monedita de la buena suerte, para que les toque un poco más de agua, si es así, sobran los políticos y la política actual.