El caso de Telma Ortiz
01/10/2010 - 09:45
Telma Ortiz, hermana de la princesa de Asturias, ha conseguido lo que parecía imposible: sentar a 34 medios de comunicación en el banquillo de los acusados en su afán por librarse del acoso de los 'paparazzis'.
Su tesis, perfectamente razonable, es que la prensa sólo tiene derecho a escrutar su vida cuando por alguna razón familiar participa en actos oficiales. De momento, Telma ha conseguido lo contrario de lo que quería: aunque su pretensión es convertirse en una ciudadana anónima y vivir sin la presión de ser la hermana de la Princesa de Asturias y tía carnal de la futura reina de España, el juzgado de Toledo donde se celebra la vista se convirtió ayer en auténtico circo. Cientos de periodistas se agolpaban a la puerta y en las salas habilitadas para el evento. En un principio, y por motivos de espacio, la jueza pretendía celebrar este requerimiento judicial a puerta cerrada, pero en el último momento se habilitó una zona para que los periodistas siguieran por televisión el juicio. La polémica está servida: la libertad de expresión y de comunicación no sólo tiene protección constitucional sino que el TC ha sentado la doctrina de que es más eminente que las demás libertades y debe por tanto preponderar sobre todas ellas. De cualquier modo, no parece que el problema pueda resolverse por vía judicial: un código deontológico voluntario adoptado por los periodistas habría de conseguir el debido equilibrio entre información y privacidad.