El Estado no puede ser educador de la conciencia moral

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Cartas al director
JESÚS MARTÍNEZ Madrid
Ahora que está comenzando el curso académico me parece conveniente hacer una reflexión sobre la asignatura EpC. Tal y como está articulada la asignatura Educación para la Ciudadanía es contraproducente, puesto que imponen la ideología de género y el relativismo moral, forma las conciencias y es obligatoria.
Creo que es conveniente recordar que el Estado no puede suplantar a la sociedad como educador de la conciencia moral, sino que su obligación es promover y garantizar el ejercicio del derecho a la educación por aquellos sujetos a quienes les corresponde tal función (los padres), en el marco de un ordenamiento democrático respetuoso de la libertad de conciencia y del pluralismo social.
Y es que, tanto desde el punto de vista formal como del material, “esta Educación para la Ciudadanía es inaceptable”. “El Estado no es sujeto de formación de la conciencia. Y es que el Estado no puede imponer ninguna doctrina porque se viola “gravemente” el derecho de los padres y de las escuelas de ser los sujetos de la formación moral.
De la forma en la que está planteada obliga a tener una conciencia según las leyes del Estado y eso es contrario a la organización de un Estado democrático y de derecho.
Se arroga un papel de educador moral. Igualmente, se quebranta el derecho de los padres a escoger la educación que quieren para sus hijos, según sus convicciones morales y religiosas, por eso la asignatura de Religión es optativa y voluntaria.
Pero hay, además, de una clara formación de las conciencias, sus contenidos son contraproducentes porque imponen una ideología de género y el relativismo moral. Tal vez se podría apoyar desde el principio una asignatura “diferente”, que no invada el campo de la formación de la conciencia y se atenga a la explicación del orden constitucional y de las declaraciones universales como Derechos Humanos. En este caso sería aceptable, incluso deseable.