El impuestazo de Román

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Cartas al director
GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA EN EL AYUNTAMIENTO DE GUADALAJARA
En estos días del mes de agosto cuando algunos descansan disfrutando de unas merecidas vacaciones, y cuando otros siguen buscando trabajo para salir de la situación de desempleo que están sufriendo, el Ayuntamiento de Guadalajara nos envía a nuestros buzones el recibo que “ya toca pagar” del Impuesto de Bienes Inmuebles, el de mayor capacidad recaudatoria, con un incremento nada menos que del 7% respecto del año pasado.
Antonio Román, Alcalde de Guadalajara ha decidido este año subir la contribución en ese porcentaje, muy por encima del IPC a pesar de su compromiso electoral de reducir los impuestos.
El Sr. Román ha engañado a todos los ciudadanos pues ha subido los impuestos y las tasas municipales de una manera abusiva y faltando a la palabra dada. Por poner algunos ejemplos, sólo en este años ha subido el recibo de la recogida de basura un 14%, y el agua y el alcantarillado el 32%, tasas que pagamos todos los ciudadanos por igual con independencia de la capacidad económica de cada uno, y a pesar del contexto de crisis económica que tenemos y del desempleo que seguimos padeciendo.
Este voraz afán recaudatorio del Equipo de Gobierno del PP no responde con la necesidad de solventar el déficit de las arcas municipales. Hoy el escenario es muy distinto al del año 2003 cuando las deudas que dejó el PP superaban los 12 millones de euros.
Román se encontró hace dos años cuando accedió al gobierno, un Ayuntamiento saneado y además en la actualidad existe un superávit de más de 8 millones de euros de la liquidación del presupuesto, casi 14 millones de euros financiados por el Gobierno de España (Plan Zapatero) mediante el que se están ejecutando 23 proyectos de obras en la ciudad, e ingresos provenientes del canon de la privatización de la gestión del agua de 7’5 millones de euros. Nada más y nada menos que 30 millones de euros de ingresos extraordinarios. Pese a tanta liquidez, el Ayuntamiento ahora está pagando a los proveedores a 150 días, cuando en la legislatura anterior con muchísimos menos recursos disponibles, se pagaba a 60 días, “flaco favor” que están haciendo a la pequeña y mediana empresa.
Frente a esta buena situación económica del Ayuntamiento, con la inflación más baja de los últimos años, que arroja número negativos (-1,4% es la tasa interanual del mes de julio), y con un importante desempleo, la política fiscal de Antonio Román y el Partido Popular es la de subir los impuestos aunque en su programa electoral se comprometía a reducirlos, incumpliendo gravemente su compromiso y faltando una vez más a su palabra.
Un político que miente no tiene credibilidad, un político que engaña a la ciudadanía está carente de compromiso social y de ética política, un equipo de gobierno que despilfarra el dinero público gastando en autobombo y ferias y fiestas más de 1 millón de euros, no tiene legitimidad moral para dirigir una ciudad.
Los precios bajan, pero el Sr. Román sube los impuestos abusando de los contribuyentes y sin adoptar ni una sola medida en materia fiscal que sirva para aliviar la situación por la que están pasando muchas familias, es más rechazó las enmiendas y propuestas presentadas por la oposición dirigidas a paliar en parte estas situaciones.