El impuestazo de zapatero

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

JOSÉ IGNACIO ECHÁNIZ - Cabeza de lista al Congreso del PP
Hace cuatro años llegó Zapatero a La Moncloa prometiendo que no aumentaría la presión fiscal de los españoles. Sin embargo, al igual que otras muchas cosas, incumplió su compromiso y ésta subió del 34´53% al 36´52%. Su “supuesta” reducción de impuestos sólo consiguió perjudicar a la clase media; aumentaron los impuestos sobre el ahorro, la reforma no compensó el efecto de la subida de los precios, y el ahorro para los contribuyentes se quedó a la mitad por el aumento de la inflación.
Asimismo, la reforma fiscal del IRPF del PSOE, al contrario de la del PP, generó ganadores y perdedores: casi cinco millones de contribuyentes se han visto perjudicados mientras el 26´1% se verán afectados al aumentar su cuota líquida. Por si fuera poco, y pese a que los españoles pagamos más impuestos, a cambio no hemos recibido ni mejores servicios públicos ni más infraestructuras. En definitiva, una política fiscal ineficaz e insolidaria que ha sido disfrazada con “regalos políticos” en formas de cheques y subvenciones. Frente a esta política nefasta de impuestos, en el Partido Popular se considera la política fiscal como un instrumento de solidaridad que sirva para poner a disposición de los trabajadores más recursos económicos con el fin de que puedan hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo y al encarecimiento de la vivienda y de los créditos hipotecarios. Para ello, aprobaremos un nuevo IRPF que eliminará el impuesto para más de 7 millones de españoles, principalmente para aquellos que tienen ingresos de hasta 16.000 euros. Además se establecerá una rebaja adicional del impuesto para las mujeres trabajadoras, para los pensionistas y para las personas con rentas más bajas, que en definitiva, es la mejor política social que un Gobierno puede aplicar. En el caso de Castilla La Mancha, hasta 320.000 personas se verán beneficiadas por esta importante medida.
Esta reforma, que para muchos resulta una quimera imposible de llevar a cabo, tendrá un coste cero a largo plazo, ya que cuando esos miles de millones de euros vuelvan de nuevo a los españoles, se convertirán en consumo, en crecimiento y en empleo que revertirá en el aumento de la actividad económica y en la recaudación. Es la cara y la cruz de la moneda. Mientras unos apuestan por subir los impuestos y poner más difícil el llegar a fin de mes, en el Partido Popular preferimos apoyar una sociedad mucho más dinámica y emprendedora mediante un control adecuado de la inflación y unos impuestos más bajos que generen más empleo y garanticen el futuro de las pensiones. El Partido Popular cree y confía en la sociedad, y por ello piensa que la disponibilidad de más dinero en el bolsillo de los españoles es un incentivo al ahorro y al consumo, y que por tanto, genera una dinamización de la economía que la ayuda a crecer.
Valoren ustedes mismos, la situación económica actual que se ha creado como consecuencia de una mala política económica, pese a que se intente negar por parte del ministro Solbes y José Luis Rodríguez Zapatero, frente al programa de Mariano Rajoy con tres pilares fundamentales: pagar menos impuestos, que la economía gane dinamismo y que se creen más puestos de empleo.