El problema es la salud
01/10/2010 - 09:45
Domingo Martínez Madrid - Baños de Valdearados (Burgos)
Sr. Director
Estamos inmersos en una crisis alimentaría, faltan alimentos y la materia prima para su elaboración y preparación procede de la agricultura y la ganadería. En Europa hoy hay problemas de producción y este tiene difícil solución, puesto que el problema es la edad en la agricultura.
Basta con un dato para conocer el problema: en la Unión Europea (UE) sólo el 7% de los agricultores tiene menos de 35 años. Y no sólo eso: el 25% de ellos tiene 65 años o más.
Desde hace tiempo, la UE anda buscado la manera de combatir el envejecimiento de los trabajadores rurales, un problema que afecta más a los europeos que a potencias similares como EE.UU. o Australia.
El problema del sector en la UE es que los jóvenes no sienten atracción por unas profesiones que tienen el estigma de lo pasado de moda, con jornadas de trabajo durísimas y cada vez menos ingresos por los alto costes de producción.
Entre otras medidas, para captar a jóvenes, algunos proponen tierras más asequibles para los jóvenes, jubilaciones anticipadas para los agricultores que traspasen sus negocios a los menores de 35 años y mayores facilidades para que los jóvenes hereden aunque no pertenezcan al núcleo familiar. Esto puede ser posible, pero lo más inmediato está en que las explotaciones agrícolas y ganaderas sean rentables, cosa que hoy por hoy no lo son. Dos cosas son imprescindibles para que los jóvenes continúen en el campo: que la sociedad valore la actividad y rentabilidad, que se ganen la vida igual o mejor que en otro negocio y/o trabajo.
Basta con un dato para conocer el problema: en la Unión Europea (UE) sólo el 7% de los agricultores tiene menos de 35 años. Y no sólo eso: el 25% de ellos tiene 65 años o más.
Desde hace tiempo, la UE anda buscado la manera de combatir el envejecimiento de los trabajadores rurales, un problema que afecta más a los europeos que a potencias similares como EE.UU. o Australia.
El problema del sector en la UE es que los jóvenes no sienten atracción por unas profesiones que tienen el estigma de lo pasado de moda, con jornadas de trabajo durísimas y cada vez menos ingresos por los alto costes de producción.
Entre otras medidas, para captar a jóvenes, algunos proponen tierras más asequibles para los jóvenes, jubilaciones anticipadas para los agricultores que traspasen sus negocios a los menores de 35 años y mayores facilidades para que los jóvenes hereden aunque no pertenezcan al núcleo familiar. Esto puede ser posible, pero lo más inmediato está en que las explotaciones agrícolas y ganaderas sean rentables, cosa que hoy por hoy no lo son. Dos cosas son imprescindibles para que los jóvenes continúen en el campo: que la sociedad valore la actividad y rentabilidad, que se ganen la vida igual o mejor que en otro negocio y/o trabajo.