El reconocimiento a pequeños genios
01/10/2010 - 09:45
EDITORIAL
Gracias a los informes PISA, y otros estudios similares, somos conscientes de que el nivel educativo de nuestros jóvenes en el tramo de educación secundaria se sitúa entre los últimos de los países de la OCDE en materias que se consideran básicas para su maduración intelectual, en particular matemáticas y lengua.
A pesar de que el nivel medio de nuestros jóvenes ha mejorado considerablemente respecto del de épocas en las que los alumnos con el título de bachillerato eran una minoría; y las diferencias entre los que tienen mejores calificaciones y los que las tienen peores no son elevadas, si las comparamos con el resto de los países analizados hay que reconocer que cada día están menos motivados para el estudio. La falta de trabajos cualificados y la precariedad de los que existen hacen que los adolescentes vean el estudio o la carrera universitaria como una pérdida de tiempo. Por eso, resulta especialmente gratificante ver cómo 30 pequeños genios ponen todo su esfuerzo por resolver problemas matemáticos. Hay que reconocer que el sistema educativo español ha sido eficaz en dotar de un nivel mínimo a todos los estudiantes de secundaria, con independencia de su procedencia social o territorial, pero muy poco eficaz en estimular a los mejores de ellos, en proporcionarles medios para que avancen en la medida de sus posibilidades y no se sientan sumergidos y arrastrados por la mediocridad general. En nuestra sociedad, los estudiantes con capacidad, motivación y ganas de estudiar, no tienen el menor incentivo. Todo les induce a ocultar esas cualidades y no desarrollarlas, mientras que gozan de un ambiente más receptivo los que son ingeniosos a la hora de evitar el esfuerzo en la escuela y consiguen esquivar o ignorar las tareas que proponen los profesores. Éste es un motivo más para apreciar todo el valor que tiene la celebración de la IX Olimpiada de Matemática Regional que supone, principalmente, el reconocimiento de un esfuerzo pero sobre todo un premio a la genialidad.