El Sanicentro brilla en su regreso a la competición
SANICENTRO BM GUADALAJARA, 32 - BM LOGROÑO, 36
Después de 53 días, Guadalajara volvió a vestirse de Asobal. Y lo hizo con un auténtico partidazo. A pesar de la lluvia y de tratarse de un encuentro intersemanal, el David Santamaría presentó un gran ambiente para reencontrarse con la élite del balonmano.
El Sanicentro iniciaba la segunda vuelta con el objetivo claro de escapar cuanto antes de la zona de descenso. El rival, sin embargo, no era el más propicio: el BM Logroño, “el mejor de los mortales”, como lo definió en la previa Juan Carlos Requena. Aun así, el conjunto morado acarició la proeza hasta los últimos minutos.
Una primera parte para enmarcar
El partido comenzó con un tanto a la contra de Pancho Lombardi (0-1), una de las leyendas recientes del club alcarreño, ahora en las filas riojanas. Pero ese sería casi el único momento de comodidad visitante en un primer tiempo donde Guadalajara firmó un guion casi perfecto.
El Sanicentro logró frenar el juego rápido del Logroño, minimizó pérdidas y se mostró sólido atrás. Nico García sostuvo al equipo bajo palos, mientras Marcos Dorado y Diego Vera levantaban un muro en el centro de la defensa. En ataque, el reparto de responsabilidades fue notable, con un equipo coral y paciente.
Los de Velasco no se sentían cómodos. Cancio respondía en portería, pero sus compañeros se mostraban imprecisos en la toma de decisiones. Guadalajara llegó a manejar ventajas de dos goles y supo castigar las superioridades. Un tanto de Manu Catalina en los últimos segundos, con un jugador más sobre la pista, establecía el 16-16 al descanso y desataba la ilusión en la grada.
Una vez más, el Sanicentro demostraba que podía competir ante casi cualquier rival, pese a seguir sin poder contar con Haitz Gorostidi.
El acierto visitante decide
La segunda mitad elevó el voltaje. Logroño encontró mayor fluidez ofensiva, liderado por un inspirado David Cadarso, mientras Guadalajara trataba de sostener el pulso desde la intensidad defensiva y la dirección de juego de Joan Blanco.
El encuentro entró en esa fase donde cada detalle marca diferencias. Con 22-25 en el minuto 41, Requena solicitaba tiempo muerto para reorganizar a los suyos. Sin embargo, los riojanos subieron una marcha más en el tramo decisivo.
A diez minutos del final (26-29), Logroño se aferró a su ventaja con oficio y experiencia. Cada error local se pagaba caro: una pérdida, un despiste defensivo o una parada de Xoan Ledo —tan determinante en la segunda mitad como Cancio en la primera— ampliaban la brecha.
Pese a todo, el Sanicentro no dejó de creer. Desde el liderazgo de Joan Blanco, la efectividad de Fabio Chiuffa (9 goles) y el empuje de Manu Catalina, los alcarreños siguieron remando hasta el final. Pero el esfuerzo no fue suficiente.
El conjunto morado cayó por 32-36, dejando una imagen competitiva y el convencimiento de que, manteniendo este nivel, la permanencia es un objetivo alcanzable.
LA FICHA
32 – SANICENTRO BM GUADALAJARA (16+16): Nico García (1) (Jorge Blanco); Fabio Chiuffa (9), Ahmed El Khouga (1), Martín Ganuza (2), Joan Blanco (3), Diego Vera (2) y Juan Jodar (3) -siete inicial-; Alberto López Boyarizo (2), Manu Catalina (4), Marcos Dorado (1), Gonzalo Velasco (3), José Luis Román, Santi Simón (1), Álvaro Sánchez y Adrián Duque.
36 - DICORPEBAL LOGROÑO LA RIOJA (16+20):Marcos Cancio (Xoan Ledo), Panchito Lombardi (4), Aitor García (4), Miguel Martínez (1), Pergel (5), David Cadarso (7) y Popovic -siete inicial-; Juárez (1), Preciado (4), Zaja (5), Alvaro Martínez (4), Oriol Zarzuela, Pestic (1), Unai Galán y Sastre.
Parciales cada cinco minutos: 3-2, 5-6, 7-8, 10-12, 13-16, 16-16 (descanso), 19-20, 21-23, 25-27, 26-30, 29-34, 32-36.
Árbitros: Alejandro Hoz Fernandez y Axel Riloba Pereda. Excluyeron a Diego Vera y Marcos Dorado por el SANICENTRO BM Guadalajara y a Zaja, Miguel Martínez y Popovic por el Dicorpebal Logroño La Rioja.
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