El sector agrario en Castilla-La mancha, cuenta y mucho
01/10/2010 - 09:45
ANTONIO SALINAS HERNÁNDEZ - Portavoz Agricultura Grupo Parlamentario PSOE
Casi estamos al final de lo que se denomina como el año agrario. Si tuviéramos que hacer balance del mismo sería necesario analizarlo bajo el punto de vista de la productividad de nuestro sector regional y analizar los problemas derivados del incremento de los costes de los combustibles y las materias primas en general.
El sector agrario en Castilla-La Mancha ha gozado desde siempre de una atención prioritaria por parte del Gobierno Regional y ello ha motivado que hoy gracias al esfuerzo de muchos agricultores y ganaderos tengamos un sector moderno y competitivo, que en muchos aspectos es referencia a nivel nacional. El sistema productivo de nuestra región se ha modernizado en general, creciendo el sector industrial, los servicios, pero también ha crecido el Producto Bruto Agrario Regional.
Que hoy la economía regional no depende exclusivamente del sector agrario es evidente, pero ello no quiere decir que no tenga importancia tanto en su fase de producción para obtener productos para el mercado, como para abastecimiento de productos a nuestra cada vez mas importante industria agroalimentaria, carne, queso, conservas, vino, etc.
Hoy producimos más que nunca y también nuestras cuotas de exportación de productos agrarios, están muy por encima de la media nacional (consultar los datos de Aduanas, ICEX o las propias Cámaras de Comercio de la Región). Estos datos son los que más ponen en evidencia la importancia que tiene y ha tenido este sector para el Gobierno de José María Barreda, dedicando importantes cantidades para el apoyo de los agricultores y ganaderos. Por cierto en los últimos años, el PP nunca ha enmendado las partidas para el sector agrario, recogidas en los presupuestos regionales.
Que nuestro sector agrario atraviesa por una situación de dificultad nadie lo niega. Pero tampoco nadie puede negar que esta situación está motivada, fundamentalmente, por el encarecimiento de los combustibles y de las materias primas, situación que se produce a nivel general en todos los países desarrollados.
También es cierto que hemos atravesado otros momentos de dificultad y el Gobierno Regional ha estado al lado del sector agrario a través de sus representantes (sindicatos, cooperativas y empresarios), para adoptar conjuntamente las medidas necesarias para paliar esta situación. También lo está haciendo ahora.
Por cierto que cuando se trataba de aplicar las medidas que estaban reclamando desde el sector ganadero, por ser el que con mayor profundidad sufría la crisis, y esta propuesta fue llevada a un Pleno de las Cortes para su aprobación el PP votó en contra.
Hoy la agricultura, no se guía únicamente por un principio de romanticismo, no sé si alguna vez este solo principio la guió, creo que no. La explotación agraria es una empresa y como tal hay que programarla y dirigirla y propiciar que la misma tenga la rentabilidad suficiente, utilizando todos los recursos al alcance del agricultor, que permita mantener un nivel de ingresos suficiente, para que vivan con dignidad los profesionales del ramo.
El agricultor castellano-manchego, sabe utilizar bien los recursos y para ello hay que recorrer la región y ver que este año se ha cultivado mas superficie de cereal que hace muchos años, el buen estado de los campos de girasol en Cuenca, a pesar del retraso de las siembras por las lluvias, el estado de cultivo de nuestros olivares, la situación del viñedo tanto en vaso como en las modernas plantaciones, o el mantenimiento de los cultivos hortofrutícolas.
Bien es cierto que frente a las buenas cosechas es necesario también que en el agricultor y ganadero repercutan mas los precios que al final paga el consumidor, por ello creo un gran acierto la nueva línea de apoyo del Gobierno Regional para las PYMES agroindustriales.
Nuestro sector agrario produce y produce para el mercado y así lo demuestran las cifras de comercialización. Bien es cierto que en estos momentos de necesidad y encarecimiento de los alimentos, sería un crimen estar detrayendo productos alimenticios, para destinarlo a la producción de biocombustibles, aunque esta sea un nueva orientación que se abre para el sector agrario, pero esta orientación debe ser fruto de un adecuado proceso de investigación, sin detraer alimentos para el conjunto de la sociedad y analizados los balances energéticos.
Por último, un gran acontecimiento que sin duda va a tener una influencia decisiva para nuestro sector agrario, es la aprobación del Plan Especial del Alto Guadiana, plan que va a garantizar el mantenimiento del regadío y de un modelo agrario que se ha demostrado sostenible a lo largo de varias generaciones.
La puesta en marcha del Plan, con la creación del consorcio y el inminente reparto de unos 40 Hm3 de agua, va a permitir que muchas explotaciones que no contaban legalmente, con agua para riego, a partir de ahora puedan contar con ella para que los agricultores puedan planificar sus explotaciones y junto con los regadíos ya existentes mantener un tejido productivo basado en nuestros cultivos de mayor carácter social.
Este Plan para el alto Guadiana se ha puesto en marcha por la voluntad y la colaboración decidida del Gobierno de España y el de Castilla-La Mancha, y cuenta con el respaldo de los representantes del sector, únicamente el PP está en contra y él sabe que difícilmente se podría garantizar el regadío para todos nuestros agricultores de cara al futuro sin un plan de estas características, que cuenta con medidas y presupuesto para llevarlas a cabo.
Por ello, el año agrícola, que pronto tocará a su fin, ha demostrado que tenemos un sector agrario vivo y dinámico, con dificultades como ocurre en el panorama internacional, pero que cuenta también con la sensibilidad de un Gobierno en Castilla-La Mancha para consensuar con él medidas de apoyo, y poner en marcha todas aquellas que están a su alcance para superar esta situación.
Antonio Salinas Hernández, Portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Socialista.
Que hoy la economía regional no depende exclusivamente del sector agrario es evidente, pero ello no quiere decir que no tenga importancia tanto en su fase de producción para obtener productos para el mercado, como para abastecimiento de productos a nuestra cada vez mas importante industria agroalimentaria, carne, queso, conservas, vino, etc.
Hoy producimos más que nunca y también nuestras cuotas de exportación de productos agrarios, están muy por encima de la media nacional (consultar los datos de Aduanas, ICEX o las propias Cámaras de Comercio de la Región). Estos datos son los que más ponen en evidencia la importancia que tiene y ha tenido este sector para el Gobierno de José María Barreda, dedicando importantes cantidades para el apoyo de los agricultores y ganaderos. Por cierto en los últimos años, el PP nunca ha enmendado las partidas para el sector agrario, recogidas en los presupuestos regionales.
Que nuestro sector agrario atraviesa por una situación de dificultad nadie lo niega. Pero tampoco nadie puede negar que esta situación está motivada, fundamentalmente, por el encarecimiento de los combustibles y de las materias primas, situación que se produce a nivel general en todos los países desarrollados.
También es cierto que hemos atravesado otros momentos de dificultad y el Gobierno Regional ha estado al lado del sector agrario a través de sus representantes (sindicatos, cooperativas y empresarios), para adoptar conjuntamente las medidas necesarias para paliar esta situación. También lo está haciendo ahora.
Por cierto que cuando se trataba de aplicar las medidas que estaban reclamando desde el sector ganadero, por ser el que con mayor profundidad sufría la crisis, y esta propuesta fue llevada a un Pleno de las Cortes para su aprobación el PP votó en contra.
Hoy la agricultura, no se guía únicamente por un principio de romanticismo, no sé si alguna vez este solo principio la guió, creo que no. La explotación agraria es una empresa y como tal hay que programarla y dirigirla y propiciar que la misma tenga la rentabilidad suficiente, utilizando todos los recursos al alcance del agricultor, que permita mantener un nivel de ingresos suficiente, para que vivan con dignidad los profesionales del ramo.
El agricultor castellano-manchego, sabe utilizar bien los recursos y para ello hay que recorrer la región y ver que este año se ha cultivado mas superficie de cereal que hace muchos años, el buen estado de los campos de girasol en Cuenca, a pesar del retraso de las siembras por las lluvias, el estado de cultivo de nuestros olivares, la situación del viñedo tanto en vaso como en las modernas plantaciones, o el mantenimiento de los cultivos hortofrutícolas.
Bien es cierto que frente a las buenas cosechas es necesario también que en el agricultor y ganadero repercutan mas los precios que al final paga el consumidor, por ello creo un gran acierto la nueva línea de apoyo del Gobierno Regional para las PYMES agroindustriales.
Nuestro sector agrario produce y produce para el mercado y así lo demuestran las cifras de comercialización. Bien es cierto que en estos momentos de necesidad y encarecimiento de los alimentos, sería un crimen estar detrayendo productos alimenticios, para destinarlo a la producción de biocombustibles, aunque esta sea un nueva orientación que se abre para el sector agrario, pero esta orientación debe ser fruto de un adecuado proceso de investigación, sin detraer alimentos para el conjunto de la sociedad y analizados los balances energéticos.
Por último, un gran acontecimiento que sin duda va a tener una influencia decisiva para nuestro sector agrario, es la aprobación del Plan Especial del Alto Guadiana, plan que va a garantizar el mantenimiento del regadío y de un modelo agrario que se ha demostrado sostenible a lo largo de varias generaciones.
La puesta en marcha del Plan, con la creación del consorcio y el inminente reparto de unos 40 Hm3 de agua, va a permitir que muchas explotaciones que no contaban legalmente, con agua para riego, a partir de ahora puedan contar con ella para que los agricultores puedan planificar sus explotaciones y junto con los regadíos ya existentes mantener un tejido productivo basado en nuestros cultivos de mayor carácter social.
Este Plan para el alto Guadiana se ha puesto en marcha por la voluntad y la colaboración decidida del Gobierno de España y el de Castilla-La Mancha, y cuenta con el respaldo de los representantes del sector, únicamente el PP está en contra y él sabe que difícilmente se podría garantizar el regadío para todos nuestros agricultores de cara al futuro sin un plan de estas características, que cuenta con medidas y presupuesto para llevarlas a cabo.
Por ello, el año agrícola, que pronto tocará a su fin, ha demostrado que tenemos un sector agrario vivo y dinámico, con dificultades como ocurre en el panorama internacional, pero que cuenta también con la sensibilidad de un Gobierno en Castilla-La Mancha para consensuar con él medidas de apoyo, y poner en marcha todas aquellas que están a su alcance para superar esta situación.
Antonio Salinas Hernández, Portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Socialista.