El tacón de Cheki vale un punto
Los gallardos remontaron un 0-2 inicial y, tras volver a verse por detrás, rescataron un empate en el descuento gracias a un espectacular gol de Cheki.
El Marchamalo y el Quintanar firmaron un partido de los que mantienen al aficionado pegado al asiento hasta el último segundo. Seis goles, alternativas en el marcador, una expulsión y un desenlace espectacular protagonizado por Cheki permitieron a los gallardos rescatar un punto en casa después de verse obligados a remar contra corriente durante buena parte del encuentro.
El partido arrancó con igualdad sobre el terreno de juego. Durante los primeros cinco minutos, ninguno de los dos equipos consiguió imponerse claramente en la posesión ni ejercer una presión superior a la del rival. Sin embargo, el Marchamalo pronto comenzó a encontrar espacios y encadenó dos buenas acciones ofensivas que hicieron presagiar una tarde favorable para los locales. Los gallardos generaban peligro, aunque todavía sin encontrar el premio del gol.
Con el paso de los minutos, el conjunto local fue creciendo y acumulando las ocasiones más claras, pero el fútbol no siempre recompensa al equipo que más cerca está de marcar. El Quintanar supo aprovechar una distracción de la defensa gallarda para adelantarse en el marcador con un disparo que superó a Yelco y estrenó el luminoso.
El golpe fue todavía mayor apenas unos minutos después. Los visitantes aprovecharon el impulso del primer tanto para firmar una buena jugada ofensiva que la zaga local no consiguió frenar. En el minuto 20, el Marchamalo ya perdía por 0-2, un resultado demasiado duro para lo que se había visto sobre el césped. El Quintanar, además, mostraba una defensa muy sólida, que complicaba enormemente las posibilidades de los gallardos de encontrar el camino hacia la portería.
Los locales necesitaban reaccionar y comenzaron a hacerlo en el minuto 35. En una acción a balón parado, Cheki encontró el ángulo perfecto entre los defensores visitantes y firmó un auténtico golazo que devolvía la esperanza al Marchamalo. El 1-2 reactivó al equipo y dio paso a unos minutos de mayor empuje local.
La igualada estuvo cerca apenas tres minutos después. Lagreca puso un buen centro que Redondo remató de cabeza, pero el balón se marchó por encima del larguero. El empate no llegó antes del descanso, aunque los gallardos se marcharon a vestuarios con la sensación de que todavía había partido.
La segunda mitad comenzó con un nuevo sobresalto. Redondo consiguió superar al guardameta y enviar el balón al fondo de la red, pero la alegría duró poco: el colegiado señaló fuera de juego y anuló el tanto. Un inicio agridulce que, lejos de desanimar a los locales, anticipaba lo que estaba por venir.
En el minuto 53 llegó la oportunidad que el Marchamalo necesitaba. Una pena máxima a favor de los gallardos puso en manos de Aitor Rubio la posibilidad de devolver las tablas al marcador. El jugador no falló desde los once metros y estableció el 2-2, abriendo un nuevo escenario para el encuentro. Con todavía mucho tiempo por delante, la remontada parecía estar al alcance de los locales.
Redondo volvió a rozar el gol en el minuto 59, pero el marcador no se movía. El partido había cambiado de ritmo y ambos conjuntos buscaban con insistencia un nuevo tanto. El Marchamalo había conseguido recuperar la intensidad que el Quintanar había mostrado durante el primer tiempo y parecía dispuesto a completar la remontada.
Sin embargo, el fútbol volvió a golpear a los gallardos. El conjunto visitante aprovechó de nuevo un despiste defensivo para encontrar el camino hacia la portería de Yelco y marcar el 2-3. Un tanto que devolvía la ventaja al Quintanar y obligaba al Marchamalo a afrontar los últimos minutos con la necesidad de volver a empezar.
A falta de diez minutos para el final, los locales todavía tenían margen para rescatar al menos un punto. La tarea no era sencilla, pero el equipo no dejó de intentarlo. En el minuto 88, el Quintanar se quedó con un jugador menos después de que su dorsal 2 recibiera la tarjeta roja directa, una circunstancia que daba todavía más opciones al empuje gallardo.
Y cuando parecía que el tiempo se agotaba, llegó la recompensa. En el descuento, un saque de esquina puso el balón en el área visitante y apareció de nuevo Cheki, que culminó una acción espectacular con un remate de tacón —de espuela— para batir la portería del Quintanar y establecer el definitivo 3-3. Un gol de los que se recuerdan, tanto por su ejecución como por el momento en el que llegó.
El Marchamalo evitó así marcharse de vacío de su propio campo. No era el resultado que buscaban los gallardos, que llegaron a verse con dos goles de desventaja y tuvieron que remontar en dos ocasiones, pero el equipo demostró carácter y capacidad de reacción para pelear hasta el último instante. Cheki, con dos tantos y un gol final para enmarcar, puso la firma a una tarde en la que el Marchamalo se negó a rendirse.
LA FICHA
CD MARCHAMALO: Yelco, Mese (Víctor Martín 80’), Javi, Juancho, Lagreca (Miguel López 69’), Gabri, Aitor Rubio, Alarcón (David Sánchez 80’), Cheki, Hugo Navarro (Gómez 65’), Redondo.
QUINTANAR DEL REY: Huélamo, Mauro Bou, Hugo C., Richard (Hugo 78’), Javi V. (Dani Marin 87’), Kiko Caler, Banao, J. Peris, Isaac, Pape (Jose Carlos 56’), Carretero (David García 87’).
ÁRBITRO: Rubén Suarez. Enseñó la cartulina roja directa a Miguel Collado por los visitantes.
INCIDENCIAS: Encuentro disputado en La Solana ante unos 400 espectadores. Antes del partido se realizó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario en Toledo.