¿Es posible el error?

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Ortiga
Te esperan a la puerta de tu casa. Se acercan a ti. Sin mediar palabra te apalean hasta que unos vecinos se acercan y disuaden a los asaltantes. Les detienen. En la vista rápida aseguran que se han equivocado de víctima. Aunque parezca el argumento de una película de Torrente, sucedió el pasado viernes, cuando el alcalde de Chiloeches fue agredido por dos individuos encapuchados.
Y para colmo, al día siguiente aseguraron que Cascajero no era a quien tenían que asustar a palos. Según ellos, buscaban a una persona que les debía dinero. ¿Alguien se cree esta historia? Vale que los chicos podrían haber cometido un error, pero ya es mala suerte que fueran a dar con un alcalde, una autoridad pública. Es difícil que el hecho resulte verídico, pero, a simple vista, no hay manera de demostrar la realidad. Confesiones aparte, lo grave de este suceso es que las agresiones contra alcaldes se han convertido en hechos recurrentes en la provincia, a la vista de lo sucedido en otros municipios, como en Loranca de Tajuña, donde el regidor finalmente se vio obligado a dimitir después de que le quemaran la casa y le agredieran en plena calle. Sin duda una piedra en el camino de los gobiernos locales.