Esto es lo que cuentan los documentos desclasificados del 23F sobre el militar azudense Camilo Menéndez

26/02/2026 - 12:45 Paco Campos

Los documentos que desclasificó ayer Moncloa permiten precisar con mayor detalle el papel desempeñado por el capitán de navío Camilo Menéndez Vives durante el 23F. Militar nacido en Madrid en 1921 está estrechamente vinculado a Azuqueca de Henares, donde fijó residencia en sus últimos años y donde falleció el 12 de abril de 1995.  Allí reposan sus restos y allí desarrolló su vida tras abandonar la primera línea pública.

Camilo Menéndez Vives fue condenado como autor del delito de auxilio a la rebelión militar por el Consejo Supremo de Justicia Militar el 3 de junio de 1982, que le impuso un año de prisión y suspensión de empleo, pena que cumplió íntegramente en prisión preventiva desde su ingreso el 24 de febrero de 1981 y durante toda la instrucción y vista oral del proceso. El Tribunal Supremo, en sentencia firme de 22 de abril de 1983, rechazó su recurso de casación y confirmó íntegramente la condena, estableciendo como hechos probados que el capitán de navío entró voluntariamente en el Congreso ya asaltado, se sumó a las fuerzas de Tejero, "permaneció en el hemiciclo pese a las indicaciones recibidas y, con su presencia física y su rango superior, prestó un apoyo material, moral y jerárquico directo a los insurrectos, reforzando su autoridad ante los diputados secuestrados y contribuyendo así a la consumación de la acción golpista".

La nueva documentación -procedente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y del Ministerio del Interior- no altera los hechos ya conocidos: estuvo en el Congreso durante el asalto y fue condenado por su participación. Lo que sí matiza es el alcance concreto de su implicación operativa.

El Documento 36_R (CNI) recoge que el 23 de febrero de 1981 se trasladó al Congreso "para saludar al Teniente Coronel Tejero”. No consta en ese informe que recibiera una orden formal ni que se le asignara función de mando.

Otro documento ratifica su posición dentro del hemiciclo:

“El Capitán de Navío Menéndez no ejerció mando alguno. Vio al Coronel San Martín (…) pero no supo de su misión”.

"Se informa de una novedad de carácter relevante en el acceso exterior del Palacio de las Cortes. Siendo aproximadamente las 20:10 horas, se ha detectado la presencia del Capitán de Navío D. Camilo Menéndez Vives, quien se ha personado en las inmediaciones vistiendo uniforme reglamentario", se expresa.

"Tras una breve interlocución con los efectivos que mantienen el cordón de seguridad, se ha procedido a verificar su intención", se recalca. El citado mando "no portaba órdenes escritas ni formaba parte del despliegue inicial coordinado por las fuerzas de la Guardia Civil".

El coronel José Ignacio San Martín era por entonces Jefe de Estado Mayor de la División Acorazada Brunete y uno de los coordinadores de la ocupación de RTVE.

 

El Documento 63_R (CNI) añade que, cuando se le sugirió abandonar la sala al no tener cometido asignado, decidió permanecer. “No se dejó convencer para salir del mismo, que su presencia era ‘para acompañar a un amigo’”. 

 En relación con su presencia en el interior del Hemiciclo, "se hace constar que su incorporación al grupo de fuerzas ocupantes se produjo de forma voluntaria y sin mediar orden de movilización previa por parte de esta Jefatura", reza. "Una vez establecida la autoridad judicial en las inmediaciones y sugerida a través de canales reglamentarios la posibilidad de que el citado Jefe abandonara el recinto para evitar complicaciones en su carrera militar, este se negó en redondo", indica.

Durante el juicio, la línea de su defensa quedó recogida en el Documento 31_R (CNI).“Este jefe lleno de virtudes nada ha tenido que ver con la operación”, reza el informe del Centro Nacional de Inteligencia. "Su presencia en el palacio de las Cortes -prosigue- no responde a un plan trazado, sino a un impulso de lealtad hacia sus compañeros que se encontraban en una situación de riesgo extremo. No existe ni una sola prueba de que el Sr. Menéndez Vives participara en las reuniones previas de la calle Pintor Rosales ni en la logística de los autobuses'.

 

Condena y vida posterior en Azuqueca

Tras el proceso judicial y el cumplimiento de condena, la documentación del Ministerio del Interior muestra que no desapareció completamente del espacio público. Una nota interna deja constancia de su presencia en un acto con más de 300 asistentes después de su salida de prisión.

En los años siguientes, alternó residencia entre Madrid y Azuqueca de Henares, donde consolidó su arraigo definitivo. Allí falleció en 1995 y fue enterrado en el cementerio municipal.

Operación Galaxia

Para comprender la trayectoria de Camilo Menéndez Vives, es imperativo retroceder hasta la Operación Galaxia de 1978. En aquel complot, orquestado por Antonio Tejero y Ricardo Sáenz de Ynestrillas, se pretendía un golpe de mano para frenar el proceso constituyente mediante el asalto al Palacio de la Moncloa. Aunque Menéndez no figuró como uno de los planificadores sentados en el banquillo por la reunión en la famosa cafetería madrileña, su complicidad con los sediciosos fue pública y notoria. Durante el consejo de guerra celebrado en 1980, el marino acudió uniformado para jalear a sus camaradas y brindar por la exigua condena que recibieron los cabecillas.

La respuesta de las autoridades fue fulminante ante tal desafección institucional. Por su comportamiento durante el juicio de Galaxia, donde llegó a afirmar que los procesados eran "héroes", fue sancionado inicialmente con arresto y posteriormente el Ministerio de Defensa decretó su retiro forzoso de la Armada.