ETA vuelve al secuestro
01/10/2010 - 09:45
Anfiteatro
SÁNCHEZ ROMERO
Araíz de las últimas detenciones de etarras se ha conocido que ETA estaba empeñada en realizar un secuestro dramático como el de Miguel Ángel Blanco, aunque ahora con un concejal socialista, para recuperar su estremecedora presencia en la sociedad vasca.
Se ha sabido asimismo que el elegido era el concejal de Eibar Benjamín Atutxa, quien se salvó por la eficacia de los escoltas que portaba, que tuvieron un efecto disuasorio. Así lo han reconocido con toda frialdad los fanáticos terroristas al descubrirse la existencia de diazepan -un tranquilizante- en uno de los zulos que utilizaban. Y ayer, se informaba de que la banda mató a Isaías Carrasco al fallar el secuestro de un edil. ETA quería vengarse del Partido Socialista tras el fracaso del proceso de paz y optó por el secuestro; pero el tiempo se echaba encima y ETA tenía que dar un golpe de efecto contra los socialistas. Y al no poder secuestrar a Benjamín Atutxa, la dirección de ETA fue a lo fácil. Entre enero y el 9 de marzo pasado, fecha de las últimas elecciones generales, la ejecutiva etarra ordenó buscar un objetivo mucho más asequible. Y lo fácil era atentar contra un ex cargo socialista sin escolta: Isaías Carrasco, que había sido concejal de Mondragón, reducto del abertzalismo radical. El relato de estos hechos es estremecedor y demuestra la catadura moral de quienes dicen alentar nobles y románticos ideales nacionalistas.