ETA y la guillotina francesa

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Federico Abascal
Ya había demostrado ETA que tiene al menos tantas cabezas como rabos de repuesto una lagartija, y ese fenómeno que suele darse en las organizaciones humanas/inhumanas dedicadas al terrorismo relativiza el efecto de las decapitaciones que viene sufriendo la banda asesina.
Y el juego de cambios de protagonista que practicó ETA al final de sus conversaciones con el Gobierno en la pasada legislatura, sustituyendo sin previo aviso el capo López al capo José ‘Ternera’ como máximo interlocutor de la banda, sugiere no sólo que en el organigrama etarra hay dirigentes de recambio sino también que cada facción tiene su cabecilla. López Peña, apresado anteanoche en Burdeos, sería el cabecilla del sector más duro, si fuera cierto que a él se debe la ruptura de la tregua y el atentado doblemente mortal de la T-4.

La caída de López, considerado por el ministro Rubalcaba “la persona con más peso político y militar de la banda terrorista ETA” se ha recibido en el PNV sin echar las campanas al vuelo, pues mientras Joseba Azkárraga decía que debe esperarse “para ver la magnitud de la operación” policial, el portavoz parlamentario Erkoreka, sin reducir la importancia de las detenciones, que podrían “ser relevantes y probablemente decisivas”, confesó que él creía que los importantes eran otros. Pero lo bueno de estos golpes a ETA, aunque no lleguen a rendirla, es, por un lado, la desconfianza creciente de los comandos en su propia seguridad y, por otro, el estímulo a la esperanza de la sociedad sobre un fin policial de la banda. Y tanto como crece la inseguridad entre los pistoleros etarras, aumenta la esperanza en la ciudadanía española sobre la pronta liquidación de la amenaza terrorista.En el apartamento de las afueras de Burdeos donde fue detenido López estaban también, y han sido detenidas, tres personas que caracterizarían la estrechísima afinidad con ETA de la izquierda abertzale, en la que resulta cada vez más frecuente que una misma persona sea alto responsable o capo de ETA e inocente aspirante a una concejalía municipal, Ainoa Ozaeta fue concejal y Jon Salaberría nada menos que parlamentario. El otro detenido, Igor Superviola participó en las algaradas callejeras de Jarrai, y de Haika obviamente, antes de integrarse en el organigrama de ETA. Lo más espectacular, sin embargo, fue ver a Iosu ‘Ternera’ como parlamentario vasco en la comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Vitoria.

Puede calibrarse la importancia de estas detenciones por el hecho de que el ministro Rubalcaba, en funciones de titular de Defensa, interrumpió ayer un itinerario programado por países africanos para regresar a Madrid, al frente de su departamento. Se comprueba, por sus resultados, la cooperación de las policías francesa y española en la lucha contra ETA, cooperación de la que el presidente Sarkozy se felicitaba ayer, comprometiendo en ella todo el esfuerzo de Francia, porque permite impedir con firmeza los proyectos de los miembros de la organización terrorista ETA. Esta última operación policial autoriza a imaginar que la eficacia de los esfuerzos policiales conjuntos es más que espada de Damocles sobre las cabezas etarras, una amenaza de guillotina permanente para los pistoleros y capos de la banda. Siguen cayendo cabezas de la banda.