Grafiti,¿arte o suciedad?

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Editorial
El grafiti, en cuanto a influencias se refiere, es un modo de expresión artístico indicativo de un estilo de vida urbano. Sus más directas influencias vienen dadas, pues, por otras expresiones culturales de la calle como puedan ser el rap o el break dance; de hecho es bastante estrecha la relación de estos tres elementos, aunque no siempre.
Pero esas tendencias artísticas no se perciben en la mayor parte de las pintadas que inundan el centro de Guadalajara, especialmente aquellas calles en las que los jóvenes pasan sus horas nocturnas los fines de semana. Son estas zonas de marcha las que se han convertido en el blanco de todos los malintencionados que con solo llevar un spray en la mano se consideran artistas. Firmas que invaden todos los rincones, que ensucian las fachadas, que estropean el mobiliario urbano, etc, se convierten en la peor imagen de una ciudad y en la pesadilla de los vecinos de las áreas más afectadas. El gasto que supone su limpieza ha hecho al Ayuntamiento plantearse importantes multas en la Ordenanza de Convivencia. Los grafiteros no entienden esta persecución y se plantean la posibilidad de crear una asociación que defienda su arte, a través del contacto con el Consistorio y la especificación de espacios concretos donde dar rienda suelta a su imaginación. Parece una buena salida, como lo es el hecho de que el graffiti se haya convertido en un eco publicitario, utilizado por dueños de locales y comercios de forma controlada, para evitar que ensucien sus puertas o fachadas. Lo que podría parecer una locura se ha convertido en una opción, debido a lo que se conoce como código del grafitero, que no le permite estropear la obra de otro autor. Sin embargo, aunque está muy bien que se determinen espacios y se autoricen estas obras, lo que realmente hay que perseguir es a esos jóvenes, casi siempre menores, que reafirman su ego a través de la estampación de su firma en todos los rincones. Esos son a los que realmente molestan, ya que al arte nadie se opone.