Guerra de familia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El CALENDARIO
Pedro Villalar
Podía entenderse la rivalidad entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón por la sucesión de Rajoy mientras estuvo tácitamente abierta la carrera sucesoria informal, en las nerviosas vísperas del 9-M.
Pero la salomónica decisión del debilitado líder, que se negó a llevar a ambos al Congreso, las turbulencias suscitadas en el PP por aquella descomunal batalla y la decisión de Rajoy de continuar al timón de la nave deberían haber disuadido a ambos de seguir guerreando en una lid que terminará descabalgando a los dos de sus monturas. Sin embargo, la guerra de familia continúa: una vez presentado por Gallardón su proyecto estrella para Madrid, el eje Prado-Recoletos, aprobado unánimemente por el consistorio y a cuyo buen fin supeditó –imprudentemente- su futuro político, las huestes de Aguirre se han apresurado a recordar al alcalde capitalino quién manda y a llenar de objeciones la propuesta, que podría quedarse en agua de borrajas. Evidentemente, es poco relevante humana y políticamente que la presidenta de la comunidad y el alcalde de Madrid se destripen impúdicamente en público hasta desangrarse; lo grave es que ambos están jugando con la ciudadanía madrileña. Y esto es intolerable. Tan intolerable, que la opinión pública podría pasarle una elevada factura a Rajoy cuando llegue el momento de rendir cuentas.