Guerra del agua en Cataluña

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Se veía venir: la guerra del agua ya no es sólo entre comunidades autónomas sino en el interior de éstas. Según informaba ayer “La Vanguardia”, la lucha por los escasos recursos disponibles ha comenzado a hacerse patente en el interior de Cataluña, donde nadie parece dispuesto a salir en ayuda de la sedienta Barcelona.
En Gerona, crece el sentimiento de que las aguas del Ter deben quedarse en estas comarcas y muchas voces empiezan a plantearse que debe cortarse el cordón umbilical hidráulico del que vive Barcelona (el trasvase del Ter a través del acueducto de Cardedeu). En el delta del Ebro, los regantes, propietarios de las concesiones del agua del minitrasvase al Camp de Tarragona, no pueden disimular su incomodidad porque Tarragona se dispone a vender agua de pozos a Barcelona en barcos, y de ese negocio no verán ni un duro. Y en Lleida, por primera vez, los regantes están abiertos a negociar la cesión del agua de regadío (procedente del Segre) al área de Barcelona. La escasez de recursos está incrementando los conflictos por el control de un recurso muy escaso, justo cuando más solidaridad requiere la región de Barcelona. ¿Es que es ésta la cultura del no (tan poderosa en Cataluña) en su vertiente hidráulica?, se preguntaba con consternación el gran rotativo catalán. Se está extendiendo una visión microterritorial que llega a situaciones esperpénticas", dice el responsable de medio ambiente de Foment del Treball. En su opinión, la consigna del "no a los trasvases" de la nueva cultura del agua tiene efectos muy negativos cuando se traslada al ámbito microterritorial. Este es el fruto de anteriores demagogias.