IM-PRESIONANTE
01/10/2010 - 09:45
CARTAS AL DIRECTOR
JOSÉ ANTONIO LÓPEZ - Palacios Responsable de Medioambiente y Organización de Izquierda Unida de Guadalajara
Resulta a todas luces sorprendente, en estos momentos previos a las Elecciones del 9 de marzo, que la expresión im-presionante que utilizó el ínclito Jesulín de Ubrique en una aciaga entrevista a la que le sometieron hace ya unos cuanto años, pueda convertirse en la mayor aportación literaria jamás realizada, por uno de los aprendices de brujo más cualificados del arte de Cúchares.
Y traigo aquí esta patada en el trasero a Doña María Moliner, porque resulta también espeluznante oír a miembros cualificados del PSOE decir que van a solicitar el incremento del mínimo legal para trasvasar agua de los embalses de cabecera del Tajo al levante español.
Sin entrar en otras consideraciones no menores, sobre lo que estos defensores oportunistas preelectorales consideran el incremento del mínimo legal, que no definen ni cuantifican, a uno se le ponen los pelos como escarpias, después de haber leído y escuchado lo dicho por los prebostes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha durante los últimos decenios, cuando lee cosas como las dichas en Guadalajara por el Sr. Sánchez Pingarrón.
Y es que no se trata de decir ahora digo donde ayer dijeron diego. Lo hacen tan a menudo que los que les padecemos ya no sabemos a que carta jugar, porque estamos seguros de perder siempre.
En esta ocasión la cosa sería mucho más simple y sencilla. Se trataría sólo (aunque parezca mucho) de leer lo que dicen en su programa, tanto el PSOE como el PP, a propósito del agua, de los trasvases en general, y del Tajo-Segura en particular. Que no es ni digo ni diego, ni mucho ni poco, sino todo lo contrario. O sea, que ya veremos a ver lo que pasa con el anticiclón de las Azores y las nubes de evolución, porque si dios quiere y nadie lo remedia, es posible que llueva no se sabe cuándo y si llegase a llover a cántaros, pues todo resuelto de momento. Porque si llueve mucho o poco o nada y si los votos que sacamos en Murcia, en Alicante, o en Guadalajara nos despejan las dudas que podamos tener en uno u otro sentido, pues todo el mundo contento y a los ribereños que les den.
En Izquierda Unida llevamos años diciendo lo mismo aquí y allí. En Guadalajara y en Toledo, en Ciudad Real y en Murcia. Al menos no se nos podrá acusar de in-coherentes. Lo tuvimos claro cuando participamos en los debates que dieron lugar a lo que ahora se llama la Nueva Cultura del Agua y lo seguimos teniendo claro ahora cuando apostamos por la reforma de la Ley de Aguas y lo incluimos (negro sobre blanco) en nuestro Programa Electoral:
a) No a los trasvases.
b) Modificación del régimen de explotación del Tajo-Segura aumentando la reserva estratégica al doble de la actual.
c) Establecer en 300 Hm3 el máximo legal trasvasable hasta que entren en funcionamiento las desaladoras.
d) Incentivar políticas de agua comprometidas con el ahorro, la eliminación de pérdidas en la distribución y la reutilización de aguas depuradas.
e) Superar los retrasos en la implantación de la Directiva de Saneamiento y en la Directiva Marco del Agua.
Que se dejen de pamplinas y lo incluyan en sus programas electorales. Que dejen de engañar, manipular y confundir. Su crédito en este tema está agotado. Su actitud, por decirlo en veinte palabras resulta in-comprensible, in-verosímil, in-concebible, in-aceptable, in-decente, in-congruente, im-perdonable, in-sensato, "in-creíble". Vamos: "im-presionante".
Sin entrar en otras consideraciones no menores, sobre lo que estos defensores oportunistas preelectorales consideran el incremento del mínimo legal, que no definen ni cuantifican, a uno se le ponen los pelos como escarpias, después de haber leído y escuchado lo dicho por los prebostes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha durante los últimos decenios, cuando lee cosas como las dichas en Guadalajara por el Sr. Sánchez Pingarrón.
Y es que no se trata de decir ahora digo donde ayer dijeron diego. Lo hacen tan a menudo que los que les padecemos ya no sabemos a que carta jugar, porque estamos seguros de perder siempre.
En esta ocasión la cosa sería mucho más simple y sencilla. Se trataría sólo (aunque parezca mucho) de leer lo que dicen en su programa, tanto el PSOE como el PP, a propósito del agua, de los trasvases en general, y del Tajo-Segura en particular. Que no es ni digo ni diego, ni mucho ni poco, sino todo lo contrario. O sea, que ya veremos a ver lo que pasa con el anticiclón de las Azores y las nubes de evolución, porque si dios quiere y nadie lo remedia, es posible que llueva no se sabe cuándo y si llegase a llover a cántaros, pues todo resuelto de momento. Porque si llueve mucho o poco o nada y si los votos que sacamos en Murcia, en Alicante, o en Guadalajara nos despejan las dudas que podamos tener en uno u otro sentido, pues todo el mundo contento y a los ribereños que les den.
En Izquierda Unida llevamos años diciendo lo mismo aquí y allí. En Guadalajara y en Toledo, en Ciudad Real y en Murcia. Al menos no se nos podrá acusar de in-coherentes. Lo tuvimos claro cuando participamos en los debates que dieron lugar a lo que ahora se llama la Nueva Cultura del Agua y lo seguimos teniendo claro ahora cuando apostamos por la reforma de la Ley de Aguas y lo incluimos (negro sobre blanco) en nuestro Programa Electoral:
a) No a los trasvases.
b) Modificación del régimen de explotación del Tajo-Segura aumentando la reserva estratégica al doble de la actual.
c) Establecer en 300 Hm3 el máximo legal trasvasable hasta que entren en funcionamiento las desaladoras.
d) Incentivar políticas de agua comprometidas con el ahorro, la eliminación de pérdidas en la distribución y la reutilización de aguas depuradas.
e) Superar los retrasos en la implantación de la Directiva de Saneamiento y en la Directiva Marco del Agua.
Que se dejen de pamplinas y lo incluyan en sus programas electorales. Que dejen de engañar, manipular y confundir. Su crédito en este tema está agotado. Su actitud, por decirlo en veinte palabras resulta in-comprensible, in-verosímil, in-concebible, in-aceptable, in-decente, in-congruente, im-perdonable, in-sensato, "in-creíble". Vamos: "im-presionante".