Impersonal

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

EDITORIAL
Dos sucesos volvían ayer a poner sobre la mesa el eterno tema de la seguridad. Lejos de las polémicas de cifras, que tuvieron su turno la semana pasada, hoy lo que toca preguntarse es si la anónima llegada de población hasta las urbanizaciones alcarreñas se convierte en elemento fundamental que modifica esas estadísticas.
Y es que no es la primera vez que detienen a delincuentes de índole nacional en la provincia. Dos de los diez registros domiciliarios realizados en toda España se practicaron en Guadalajara. Si a eso unimos que uno de los doce detenidos por robar coches de lujo residía en Villanueva, no se puede negar que lo impersonal de las urbanizaciones permite ese anonimato en el que se refugian muchos delincuentes. No se trata se saber si es cierto, o no, que entre 2004 y 2005 la criminalidad aumentó 19 puntos, si en 2006 aumentó otros 21 puntos o si en 2007 subió 18 puntos más, lo que supondría una tasa de crecimiento por encima del 60%, como decía la semana pasada Ignacio Astarloa. O si es verdad que en año 2003 había 692 efectivos de los distintos Cuerpos de Seguridad en Guadalajara frente a los 826 de 2007; lo cual supondría un incremento de un 12%.
De lo que se trata es de no manipular las cifras y de atajar esa sensación de inseguridad que implica conocer noticias como las de ayer. Eso no da lugar a interpretación, las estadísticas, sí. Por eso, tanto unos como otros tienen que seguir trabajando para que cada día sean menos los que acuden a Guadalajara, especialmente procedentes de la comunidad vecina, para romper la armonía de una provincia en la que todavía se puede presumir de seguridad.