Jueces vitalicios
01/10/2010 - 09:45
CALENDARIO
Pedro Villalar
La democracia es perdurable porque sus reglas, simplicísimas, basadas en el gobierno de la mayoría con respeto a las minorías, están en pleno acuerdo con la naturaleza humana, responden por así decirlo al derecho natural.
En consecuencia, para gestionarla cabalmente hay que tener en cuenta las debilidades y flaquezas de los hombres, que no son héroes y están sujetos a pasiones a veces irrefrenables: los pecados capitales.
Viene esto a cuento de una norma norteamericana que quizás habría que imitar y que en todo caso es pertinente discutir y considerar: el carácter vitalicio de los jueces del Tribunal Supremo que, como es sabido, ejercen en aquel gran país las funciones de tribunal constitucional. Estos jueces, designados por el jefe del Estado, entre los que actualmente hay más conservadores que progresistas, acaban de desmontar Guantánamo, el reducto alegal que inventó Bush para dejar a unos desgraciados en un limbo jurídico, al margen de los derechos constitucionales. Sólo el carácter vitalicio de esos magistrados puede explicar esta derrota espectacular del hombre más poderoso de la tierra.
Viene esto a cuento de una norma norteamericana que quizás habría que imitar y que en todo caso es pertinente discutir y considerar: el carácter vitalicio de los jueces del Tribunal Supremo que, como es sabido, ejercen en aquel gran país las funciones de tribunal constitucional. Estos jueces, designados por el jefe del Estado, entre los que actualmente hay más conservadores que progresistas, acaban de desmontar Guantánamo, el reducto alegal que inventó Bush para dejar a unos desgraciados en un limbo jurídico, al margen de los derechos constitucionales. Sólo el carácter vitalicio de esos magistrados puede explicar esta derrota espectacular del hombre más poderoso de la tierra.