La cacería del Sr. alcalde de Azuqueca
01/10/2010 - 09:45
Cartas al director
GABINO COGOLLO LÓPEZ Concejal del Grupo Popular de Azuqueca
Estoy que no duermo intentando descifrar el misterio del 17D de 2007. En el último pleno y gracias a que este concejal le dio todas las pistas, el señor regidor de Azuqueca ha descubierto, por fin, una parte del enigma: Ya sabemos una cosa que ustedes hicieron la víspera de la moción, nos dijo.
Se reunieron con los profesionales de los servicios sociales, educadores sociales, directores de los centros, representante de los padres y la concejalía de seguridad. ¿Cómo es posible esa reunión estando en funciones? Me espetó el señor alcalde en el pleno. Le contesto que fue un acto de responsabilidad y legal desde todos los puntos de vista o, ¿acaso se tiene que interrumpir la actividad municipal durante los quince días de un Gobierno en funciones?.
El alcalde o tiene mala voluntad o no se entera de lo que establece el ROF (Art. 39.2) en el caso de los gobiernos municipales en funciones. El trabajo diario no se tiene por qué sentir paralizado y dicha reunión no hipotecaba en modo alguno la posterior actuación del nuevo equipo de Gobierno. Además las posibles decisiones tomadas, que no es el caso, se pueden revocar sin afectar a terceros.
Por descontado que nunca he intentado atribuirme la constitución ni el invento de la comisión de absentismo, como indica el señor alcalde. Eso solo lo haría un necio y aún doña Elisa Cansado, concejala de Educación, no me ha acusado de necedad.
Pero siguiendo el hilo de su primer gran descubrimiento, ¿me puede decir el señor alcalde que es esa otra cosa misteriosa, inconfesable, quizás ilegal que hizo el entonces Gobierno municipal del PP en funciones el 17D para que usted nos amenace pleno tras pleno? ¿Acaso necesita, como otros un compañero de caza para abatir la pieza?. Yo me pregunto como se puede extender sobre ciudadanos libres una sombra permanente de duda como viene haciendo el señor alcalde. Esté seguro que le exigiremos en el próximo pleno o en los tribunales que de explicaciones, si las tiene, o se trague sus propias mentiras.
Nunca imaginé que agradecería tanto la grabación de los plenos. En primer lugar para escuchar mi desagradable voz y cerciorarme que en ningún momento insulté a nadie como aseguraba doña Elisa. En segundo lugar para comprobar que la señora concejala sí me insultó gravemente (mal educado, falto de profesionalidad) y que el señor alcalde lo justificó añadiendo a la infamia un cúmulo de falsedades impropias del cargo que ostenta.
Le recuerdo señor alcalde su intervención y le doy las razones en las que me baso para indicarle que falta a la verdad:
No ha sido usted indulgente con este concejal, aunque lo afirme. Aquí no ha existido ningún debate ni repaso a la educación en general de nuestro municipio. Ya me hubiese gustado. Este concejal argumentó sobre aspectos concretos sobre los que sostener nuestro voto contrario a la designación de representantes en los Consejos Escolares propuestos por la concejala (Comisión de absentismo, comportamiento en plenos anteriores y Decreto de constitución de los Consejos Escolares Locales) y, el más grave insulto que proferí a la señora Cansado en toda mi intervención fue que la señora concejala no era de fiar.
No se esfuerce señor alcalde, la reunión del 17D a instancia de los profesionales de los servicios sociales, convocada con anterioridad, fue un acto de responsabilidad. También estoy en disposición de asegurarle que la reunión de la comisión de absentismo de noviembre pasado a la que aludió la señora concejala no fue tal comisión.
Ustedes se han saltado a la torera un Decreto, el 325 de 17 de octubre de 2008, que marca fechas concretas y que indica que es de obligado cumplimiento, y como tal obliga. ¿Dispone el señor alcalde acaso de algún escrito de la Consejería que le exima de esta obligación?. Naturalmente que no, aunque la concejala dijese lo contrario. No es eximente que otros municipios tampoco lo hayan cumplido.
La pregunta recurrente de los últimos plenos a la que el señor alcalde quiso contestar acusando, resultó ser un diálogo de besugos. Siempre he afirmado no poner en tela de juicio el que se sancione a quien incumple las reglas, como fue la no justificación de una subvención. Mi discrepancia ha sido en todo momento sobre la discrecionalidad de la sanción. Ustedes establecen unas bases que luego no cumplen y en esas bases se indica el proceso a seguir cuando surgen estos casos: Creación de una comisión, audiencia a los interesados y resolución. Tres cosas que nunca hicieron. Pues nuevamente el señor alcalde no contesta a lo sustancial y se permite responsabilizar a este concejal de no conceder la subvención a esa Asociación en el año 2007. ¿Quién le ha engañado señor Bellido? Esa subvención no se concedió por presentarse fuera de plazo. ¿Acaso hubiese usted quebrado las bases, como ya hicieron y sí habrían aprobado la subvención? Sencillamente demencial.
Por último ya está bien señor Bellido de acusarnos de haber negado a la Consejería de Educación el terreno para el nuevo colegio. Está recogido en pleno la cronología de las distintas actuaciones, con documentos aprobados y firmados como para que vuelva usted nuevamente a enredar. Los documentos, que son tozudos, los tiene a su disposición e incluso, si tiene curiosidad, las conversaciones habidas con las autoridades educativas en ese momento. (1)
Ahora que llego a los sesenta, en el umbral de la jubilación y, repasando mi trayectoria profesional, incluso mi implicación directa siempre benévola (sin cobrar) señora concejala, en diversos programas de desarrollo como el EUROFORM, NOW, ADAPT, LEADER de la Sierra Norte, PRODER de la Alcarria y distintas ONG, sigo pensando que, a pesar de mis fallos, me considero persona afortunada y querida en mi ámbito profesional, entre compañeros, superiores y alumnos, hasta el punto de haber recibido del señor Rubalcaba, siendo ministro de Educación el primer premio nacional Giner de los Ríos a la innovación educativa en el IES San Isidro de nuestro municipio.
Pues qué se le va a hacer. Esto no me sirve de nada. Doña Elisa Cansado, concejala de Educación de Azuqueca ha emitido su veredicto y, a partir de ahora seré considerado como un proscrito por mi falta de educación y profesionalidad y el señor alcalde, también mi alcalde, tan complaciente.
No me queda otra solución que pedirle al Altísimo otros treinta y cinco años de vida profesional para redimirme.
El alcalde o tiene mala voluntad o no se entera de lo que establece el ROF (Art. 39.2) en el caso de los gobiernos municipales en funciones. El trabajo diario no se tiene por qué sentir paralizado y dicha reunión no hipotecaba en modo alguno la posterior actuación del nuevo equipo de Gobierno. Además las posibles decisiones tomadas, que no es el caso, se pueden revocar sin afectar a terceros.
Por descontado que nunca he intentado atribuirme la constitución ni el invento de la comisión de absentismo, como indica el señor alcalde. Eso solo lo haría un necio y aún doña Elisa Cansado, concejala de Educación, no me ha acusado de necedad.
Pero siguiendo el hilo de su primer gran descubrimiento, ¿me puede decir el señor alcalde que es esa otra cosa misteriosa, inconfesable, quizás ilegal que hizo el entonces Gobierno municipal del PP en funciones el 17D para que usted nos amenace pleno tras pleno? ¿Acaso necesita, como otros un compañero de caza para abatir la pieza?. Yo me pregunto como se puede extender sobre ciudadanos libres una sombra permanente de duda como viene haciendo el señor alcalde. Esté seguro que le exigiremos en el próximo pleno o en los tribunales que de explicaciones, si las tiene, o se trague sus propias mentiras.
Nunca imaginé que agradecería tanto la grabación de los plenos. En primer lugar para escuchar mi desagradable voz y cerciorarme que en ningún momento insulté a nadie como aseguraba doña Elisa. En segundo lugar para comprobar que la señora concejala sí me insultó gravemente (mal educado, falto de profesionalidad) y que el señor alcalde lo justificó añadiendo a la infamia un cúmulo de falsedades impropias del cargo que ostenta.
Le recuerdo señor alcalde su intervención y le doy las razones en las que me baso para indicarle que falta a la verdad:
No ha sido usted indulgente con este concejal, aunque lo afirme. Aquí no ha existido ningún debate ni repaso a la educación en general de nuestro municipio. Ya me hubiese gustado. Este concejal argumentó sobre aspectos concretos sobre los que sostener nuestro voto contrario a la designación de representantes en los Consejos Escolares propuestos por la concejala (Comisión de absentismo, comportamiento en plenos anteriores y Decreto de constitución de los Consejos Escolares Locales) y, el más grave insulto que proferí a la señora Cansado en toda mi intervención fue que la señora concejala no era de fiar.
No se esfuerce señor alcalde, la reunión del 17D a instancia de los profesionales de los servicios sociales, convocada con anterioridad, fue un acto de responsabilidad. También estoy en disposición de asegurarle que la reunión de la comisión de absentismo de noviembre pasado a la que aludió la señora concejala no fue tal comisión.
Ustedes se han saltado a la torera un Decreto, el 325 de 17 de octubre de 2008, que marca fechas concretas y que indica que es de obligado cumplimiento, y como tal obliga. ¿Dispone el señor alcalde acaso de algún escrito de la Consejería que le exima de esta obligación?. Naturalmente que no, aunque la concejala dijese lo contrario. No es eximente que otros municipios tampoco lo hayan cumplido.
La pregunta recurrente de los últimos plenos a la que el señor alcalde quiso contestar acusando, resultó ser un diálogo de besugos. Siempre he afirmado no poner en tela de juicio el que se sancione a quien incumple las reglas, como fue la no justificación de una subvención. Mi discrepancia ha sido en todo momento sobre la discrecionalidad de la sanción. Ustedes establecen unas bases que luego no cumplen y en esas bases se indica el proceso a seguir cuando surgen estos casos: Creación de una comisión, audiencia a los interesados y resolución. Tres cosas que nunca hicieron. Pues nuevamente el señor alcalde no contesta a lo sustancial y se permite responsabilizar a este concejal de no conceder la subvención a esa Asociación en el año 2007. ¿Quién le ha engañado señor Bellido? Esa subvención no se concedió por presentarse fuera de plazo. ¿Acaso hubiese usted quebrado las bases, como ya hicieron y sí habrían aprobado la subvención? Sencillamente demencial.
Por último ya está bien señor Bellido de acusarnos de haber negado a la Consejería de Educación el terreno para el nuevo colegio. Está recogido en pleno la cronología de las distintas actuaciones, con documentos aprobados y firmados como para que vuelva usted nuevamente a enredar. Los documentos, que son tozudos, los tiene a su disposición e incluso, si tiene curiosidad, las conversaciones habidas con las autoridades educativas en ese momento. (1)
Ahora que llego a los sesenta, en el umbral de la jubilación y, repasando mi trayectoria profesional, incluso mi implicación directa siempre benévola (sin cobrar) señora concejala, en diversos programas de desarrollo como el EUROFORM, NOW, ADAPT, LEADER de la Sierra Norte, PRODER de la Alcarria y distintas ONG, sigo pensando que, a pesar de mis fallos, me considero persona afortunada y querida en mi ámbito profesional, entre compañeros, superiores y alumnos, hasta el punto de haber recibido del señor Rubalcaba, siendo ministro de Educación el primer premio nacional Giner de los Ríos a la innovación educativa en el IES San Isidro de nuestro municipio.
Pues qué se le va a hacer. Esto no me sirve de nada. Doña Elisa Cansado, concejala de Educación de Azuqueca ha emitido su veredicto y, a partir de ahora seré considerado como un proscrito por mi falta de educación y profesionalidad y el señor alcalde, también mi alcalde, tan complaciente.
No me queda otra solución que pedirle al Altísimo otros treinta y cinco años de vida profesional para redimirme.