La ley sinde, un error dentro de otro error
Y así las cosas a la ministra Sinde le tocó cargar con el marrón de la una ley mucho más amplia y mucho mas incongruente. Y podemos ya discutir lo suyo una vez encuadrado el tema donde debe estar. Y lo primero que te viene a la cabeza son dos cosas: una reflexión necesaria sobre las nuevas tecnologías y la barbaridad de que no sea la Justicia quien decida cerrar una página web. En mi profesión esas NT ha terminado con un gremio tan castizo y entrañable como el de los linotipistas y nadie ha puesto el grito en el cielo. Yo no estoy a favor de la piratería pero cuando se inventó el CD imagino que los fabricantes de vinilo lo tuvieron fatal y tampoco nadie puso el grito en el BOE. Y así todos los ejemplos que se quieran. Han dicho los tribunales que el intercambio es legal así que entre todos tendrán que buscar fórmulas que desde luego no pueden ser los cierres de paginas por decisión política. Y ya puestos a proteger derechos de autor, qué se puede hacer, por ejemplo, con los pintores que pierden todos sus derechos en la primera compra de su obra y no participan de las plusvalías que generan las sucesivas ventas de sus cuadros. Hay tanto sobre lo que pensar, que sacarse de la manga con prisas y tan mal una ley antipiratería ha sido un error incrustado en otro inmenso y absurdo error llamado Ley de Economía Sostenible.