La mala educación
01/10/2010 - 09:45
Es real, no se trata de una película de Almodóvar: la Audiencia provincial de Sevilla ha condenado a la madre de un adolescente que propinó una brutal paliza a un compañero a pagar 14.000 euros a la víctima para la reconstrucción de la boca, en la que quedaron rotos varios dientes, al considerar que ella había educado mal a su hijo.
Los jueces explican en su sentencia que la permisividad excesiva conduce a los hijos a la agresividad. Y esta opinión ha recibido el refrendo de los expertos: Según un estudio realizado por el equipo que dirige el catedrático de Sociología Javier Elzo, el 42% de los padres forma parte de lo que él llama familias nominales, o lo que es lo mismo, núcleos familiares permisivos, donde no hay reglas ni límites, porque lo que importa es que no haya conflictos. En estos núcleos, los niños crecen sin escuchar la palabra no, lo que se traduce en un hacer lo que siempre quieren, en unos niños mimados y consentidos. El problema viene cuando crecen. Según explica Javier Urra, el primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, estos pequeños consentidos se convierten en adolescentes agresivos, por la sencilla razón de que no están acostumbrados a que nadie les lleve la contraria. Pedagogía jurídica es lo que han hecho los jueces en esta ocasión.