La perversión infinita de zapatero
01/10/2010 - 09:45
CARTAS AL LECTOR
JORGE DEL CASTILLO MORALES - Guadalajara
Zapatero ha hecho muchas cosas malvadas; ha legalizado los matrimonios entre personas del mismo sexo, algo que molesta a las personas que no tenemos nada que ver con ellos, aunque siempre tenemos un "amigo gay" (o simplemente "conocidos", como Mariano Rajoy manifestó recientemente en una entrevista), y dicha legalización nos llena de ira al ver como dos personas son felices, sin perjudicar la integridad de su persona y sin alterar los derechos y el respeto a los demás, y no podamos hacer nada por evitarlo.
Zapatero es maléfico por haber hecho la Ley de la Dependencia, ley que, vilmente, proporcionará una cantidad económica o un asistente a esas personas que dependen de alguien para valerse por si mismas. Que personas más retorcidas. José Luis Rodríguez Zapatero es el demonio hecho carne al implantar la "Ley de Memoria Histórica", una ley que limpiará las calles de exaltadores del bello genocidio y atractiva persecución política y religiosa de la que disfrutamos esos ansiados años de dictadura, aunque algunos dicen que es historia y que no es bueno remover el pasado. Y más si remover el pasado significa quitar esos nombres o monumentos a esas personas que nos hicieron pasar miedo, hambre y represión de una manera cercana, enseñándonos lo bien que se podía vivir si eras una persona de bien que levantara el brazo haciendo el signo fascista cuando pasaba el, añorado por varios partidos políticos legales, Francisco Franco. Pero sobre todo, por lo que es malo malísimo, es por haber hecho unas regularizaciones masivas que, como dijo el humilde Jiménez Losantos, han traído la delincuencia a nuestro país. Me acuerdo de hace 40 años, cuando todos éramos felices y, al ser españoles e infinitamente honrados y buenos, las cárceles las usábamos de parques de atracciones para que jugaran los chiquillos y los abuelos. Ahora vienen a este país, y encima vienen con hambre y buscando una vida digna, una vida con derechos. No se que vamos a hacer. Menos mal que Rajoy nos va a librar de este ser, y nos va a conceder otra época dorada como vivimos antaño, donde los ricos eran cada vez mas ricos y los pobres cada vez más pobres. Se van a enterar los jeques árabes cuando quieran venir a residir a España y les diga Mariano que, o se disfrazan de españoles, o se vuelven a su país. Se van a enterar esos lisiados, esos inmigrantes que no tengan ni siquiera medios para ir a las empresas privadas que con cuentagotas van a seleccionar a los privilegiados, escogidos por Mariano para el nacimiento de una nueva raza a mi entender, y les digan que se mueran de hambre en su país. Gracias Zapatero. Gracias Mariano. Gracias por hacer de mi voto una cuestión no solo política, sino moral.