La señora guarinos debe pedir perdón
01/10/2010 - 09:45
CARTAS AL DIRECTOR
TERESA TEJEDOR DE PEDRO - Concejala del Grupo Municipal Socialista
El día 24 de mayo de 2005, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid de la que el señor Lamela era el titular, interpuso denuncia ante al Juzgado por presuntas sedaciones irregulares en el Hospital Severo Ochoa de Leganés.
Lamela dio pábulo a una denuncia anónima sobre más de 400 eutanasias en pacientes terminales. Desde entonces, 14 médicos dirigidos por el doctor Montes han sufrido un auténtico calvario, empujados por la COPE y El Mundo que también les crucificaron con extremada crueldad. Les han llamado asesinos y han sido represaliados por la Comunidad de Madrid.
Algunos de esos médicos vinieron a trabajar al Centro de Especialidades de Illescas, en nuestra Comunidad, momento en que la señora Guarinos, diputada regional del PP y teniente alcalde del Ayuntamiento de Guadalajara, arremetió contra el Gobierno regional, cuestionando la profesionalidad de estos médicos sin esperar a conocer el resultado de la investigación judicial y solicitando incluso la comparecencia del consejero de Sanidad, Roberto Sabrido, para explicar esas contrataciones. La Audiencia Provincial de Madrid ha archivado definitivamente el bulo de las sedaciones en Leganés y ha ordenado restituir el nombre de Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa, y retirar cualquier alusión a la mala praxis médica.
El objetivo de la Comunidad de Madrid era la privatización de varios hospitales de Madrid para reducir gastos en lugar de reducir el sufrimiento de muchos pacientes. Y para ello, tenían que desprestigiar antes a la sanidad pública ejerciendo el poder de una manera arbitraria y abusiva.
El resultado ha sido la vulneración de los derechos fundamentales de los profesionales del equipo médico del doctor Montes y, lo que es peor, un ataque a la dignidad humana de los pacientes que han muerto con dolor y con un sufrimiento injustificable y que ya no van a poder obtener reparación alguna.Señora Guarinos, la sedación se aplica a pacientes en situación Terminal para calmar el dolor y es una práctica admitida hasta por la Iglesia Católica.
Señora teniente de alcalde del Ayuntamiento de Guadalajara, debe usted pedir perdón a los médicos que intentó desprestigiar y poner en duda su profesionalidad ahora que se ha demostrado que ni hubo causa penal ni siquiera mala práctica médica. Usted ha ofendido y casi juzgado a unos médicos que han sido exculpados. No es usted digna de su escaño.
Debe pedir perdón la señora Esperanza Aguirre y el ex consejero de Sanidad, señor Lamela, no sólo a los profesionales que fueron cesados de sus puestos de trabajo sino a los familiares de tantas personas que, por su culpa, han muerto con dolor por miedo de los médicos a la sedación. Señora del Partido Popular, su actuación en estos hechos fue lamentable. Ustedes deben asumir responsabilidades políticas por no respetar la presunción de inocencia que reconoce nuestro Estado social, democrático y de derecho.
Algunos de esos médicos vinieron a trabajar al Centro de Especialidades de Illescas, en nuestra Comunidad, momento en que la señora Guarinos, diputada regional del PP y teniente alcalde del Ayuntamiento de Guadalajara, arremetió contra el Gobierno regional, cuestionando la profesionalidad de estos médicos sin esperar a conocer el resultado de la investigación judicial y solicitando incluso la comparecencia del consejero de Sanidad, Roberto Sabrido, para explicar esas contrataciones. La Audiencia Provincial de Madrid ha archivado definitivamente el bulo de las sedaciones en Leganés y ha ordenado restituir el nombre de Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa, y retirar cualquier alusión a la mala praxis médica.
El objetivo de la Comunidad de Madrid era la privatización de varios hospitales de Madrid para reducir gastos en lugar de reducir el sufrimiento de muchos pacientes. Y para ello, tenían que desprestigiar antes a la sanidad pública ejerciendo el poder de una manera arbitraria y abusiva.
El resultado ha sido la vulneración de los derechos fundamentales de los profesionales del equipo médico del doctor Montes y, lo que es peor, un ataque a la dignidad humana de los pacientes que han muerto con dolor y con un sufrimiento injustificable y que ya no van a poder obtener reparación alguna.Señora Guarinos, la sedación se aplica a pacientes en situación Terminal para calmar el dolor y es una práctica admitida hasta por la Iglesia Católica.
Señora teniente de alcalde del Ayuntamiento de Guadalajara, debe usted pedir perdón a los médicos que intentó desprestigiar y poner en duda su profesionalidad ahora que se ha demostrado que ni hubo causa penal ni siquiera mala práctica médica. Usted ha ofendido y casi juzgado a unos médicos que han sido exculpados. No es usted digna de su escaño.
Debe pedir perdón la señora Esperanza Aguirre y el ex consejero de Sanidad, señor Lamela, no sólo a los profesionales que fueron cesados de sus puestos de trabajo sino a los familiares de tantas personas que, por su culpa, han muerto con dolor por miedo de los médicos a la sedación. Señora del Partido Popular, su actuación en estos hechos fue lamentable. Ustedes deben asumir responsabilidades políticas por no respetar la presunción de inocencia que reconoce nuestro Estado social, democrático y de derecho.