Las peñas, de mudanza

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Editorial
Si el año pasado fue el recinto ferial del otro lado de la A-2 el nuevo escenario que se incorporó al programa de Ferias, este año es la Plaza de los Caídos la encargada de poner nuevo paisaje a las fotos del chupinazo. Los cerca de 3.000 peñistas que cada año inauguran la Semana Grande de la capital en plena Plaza Mayor se verán obligados a trasladar su jolgorio un poco más abajo, a la Plaza de los Caídos.
Allí, los miembros de la peña Spynce se asomarán a uno de los balcones del Palacio del Infantado para invitar a sus colegas a divertirse. Los peñistas no están dispuestos a que esta eventualidad reste un ápice de diversión a sus días de verbena, toros y charanga. Aunque bien es cierto que la Plaza de los Caídos no ofrece el abrigo de los viejos edificios de la del Ayuntamiento, la alegría y las ganas de pasarlo bien de las peñas se encargarán de sumar el interés perdido al chupinazo. No será ésta la única mudanza que se vean obligados a hacer algunos de los grupos peñistas de la capital. Superado el ‘síndrome Adoratrices’, donde las máquinas actuan ya en la construcción de un nuevo parque gracias al dinero del FEIL, las peñas buscan un nuevo hogar al otro lado de la A-2. Con opiniones a favor y en contra, el Ayuntamiento va dando cumplimiento a la vieja idea de sacar las peñas de la ciudad y llevarlas donde menos molesten. Con el objeto de no dejar una parte de la ciudad sin celebración, se repetirán los conciertos en la Fuente de la Niña, en la Plaza de Santo Domingo y en el Palacio del Infantado, mientras que algunas pocas peñas afortunadas mantendrán su ubicación en sus viejas sedes, en puntos céntricos de la ciudad. Son las nuevas ferias del siglo XXI, cuya experiencia piloto se vivió el pasado año y en este 2009 se vivirá su consolidación. Ayuntamiento y peñas calientan ya motores para que el día 14, el día del chupinazo, todo esté a punto para caer en manos de la diversión.